Washington, (PL) Los tratamientos con quimioterapia y radioterapia no interfieren en el desarrollo fetal si se administran en los dos últimos trimestres del embarazo, asegura un estudio divulgado en la revista The Lancet.

Una investigación sobre cáncer y embarazo, desarrollada por expertos del Instituto del Cáncer de Leuven, Bélgica, demostró que aplicar terapias oncológicas entre la semana 14 y hasta tres antes del parto, es seguro para el bebé y la madre.

«A pesar de la exposición prenatal a quimioterapia, radioterapia, revisiones y medicaciones, los resultados obtenidos por los niños de nuestro estudio no son diferentes de los de la población general», expresan los autores.

Para llegar a estas conclusiones los especialistas analizaron el desarrollo de infantes cuyas madres recibieron quimioterapia en la gestación, y aún cuando consideran necesario realizar nuevos ensayos al respecto, señalan que los resultados son buenos.

No obstante consideran importante avanzar en el tema, pues se estima que uno de cada mil, o dos mil embarazos se complica con la aparición de un cáncer.

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