Naciones Unidas, (PL) América del Norte fue reafirmada hoy como el principal mercado de drogas del mundo, con altos niveles de producción, fabricación, tráfico y consumo en los tres países que integran esa región (Estados Unidos, Canadá y México).
La permanencia de esa área a la cabeza del problema fue ratificada este martes por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su informe correspondiente a 2011, distribuido en la sede de Naciones Unidas.
Alrededor del 90 por ciento de la cocaína que se consume en Estados Unidos se trafica a través de México, según ese órgano de fiscalización internacional.
En cuanto al cannabis, el reporte indica que es la droga que más se produce en el área norteamericana y recordó el hallazgo el año pasado de la mayor plantación jamás descubierta en México (120 hectáreas con valor de venta de 160 millones dólares).
En la misma área geográfica, más de 45 mil personas mueren cada año por causas relacionadas con las drogas, el índice más elevado de mortalidad por ese motivo a nivel mundial, agrega el documento.
Con respecto a Centroamérica y el Caribe, el estudio advierte sobre el uso de esa región como importante vía de tránsito para el tráfico de drogas desde Suramérica hacia América del Norte, lo cual constituye «una seria amenaza a la seguridad».
La JIFE considera que algunos carteles de narcotraficantes mexicanos, presionados por las autoridades, trasladaron sus operaciones hacia América Central con crecientes niveles de violencia.
Al respecto, revela que en 2010 los carteles convirtieron a Honduras, Costa Rica y Nicaragua en corredores de tránsito para el contrabando de drogas destinadas a Estados Unidos.
Asimismo, la violencia relacionada con las drogas llegó a niveles alarmantes debido a las organizaciones de narcotraficantes, bandas transnacionales, pandillas locales y otros grupos delictivos, agrega.
El tráfico de drogas, la violencia juvenil y las pandillas callejeras y la amplia disponibilidad de armas han contribuido a elevar las tasas de delincuencia en esa región, apunta el documento.
También señala a El Salvador, Guatemala, Honduras y Jamaica como los países con más altas tasas de homicidio del mundo y al tráfico de drogas como una importante causa del elevado nivel de homicidios y violencia en América Central.
En cuanto a Suramérica, la JIFE estima que la superficie dedicada al cultivo ilícito del arbusto de coca descendió en Colombia, aumentó en Perú y se mantuvo igual en Bolivia.
Al mismo tiempo destaca que las mayores incautaciones de cocaína a nivel mundial se produjeron ahora en Suramérica y no en el norte y Europa como ocurría hasta ahora.
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