EL TINAJERO

Por José Atuesta Mindiola/El Pilón

En los 72 años de vida institucional del Técnico Industrial Pedro Castro Monsalvo (Instpecam), son muchos los personajes que han contribuido a engrandecer la historia de esta institución. Entre ellos  su fundador, el senador Pedro Castro Monsalvo;   Joaquín Enrique Ribón, su primer rector; Eloy Quintero Araujo, su primer secretario-pagador. Siguen en esa lista dos profesores ilustres: José Francisco Daza (el padre de la escritora Mary Daza Orozco), quien fue profesor, prefecto de disciplina, secretario-pagador y rector. Y Victor Meza Bornachera, que aún sobrevive, fue estudiante, profesor y rector, y dice sin ambages: “mi vida laboral, social y mi amor por Valledupar se la debo a esta querida institución”.

En mi calidad de miembro de la familia del Instpecam, estudié allí mis tres primeros grados de bachillerato, y de docente, ya paso los 34 años;  cada vez que me encuentro  con el profesor Victor Meza Bornachera me invade un sentimiento de gratitud y de respeto. Y como lo conozco, primero como mi profesor y después como mi rector, doy testimonio de sus calidades humanas, su liderazgo social y su incansable capacidad de gestión. En el colegio, su presencia, sus palabras y us acciones irradiaban motivación y disciplina. Un día a la semana reunía la comunidad estudiantil y de labios fluían  expresiones emotivas para elevar la autoestima y el sentido de pertenencia de sus profesores y estudiantes: “La educación es la aristocracia de la inteligencia. La educación es el sublime sendero de la cultura que hace al hombre un ser  humano más útil a su familia y a la sociedad. Aquí hay un grupo selecto de profesores que con sus enseñanzas alimentan el talento y la grandeza, de ustedes queridos estudiantes. ¡Adelante, sigan adelante!, temerosos de Dios y de las leyes, guiado por la luz del conocimiento”.

Situaciones similares se repitieron en cada uno de los colegios donde fue rector: Escuela Industrial de Santa Marta, Colegio Roque de Alba de Villanueva y El Nacional Loperena de Valledupar; en éste, se desempeñó desde 1989 a 2001 (edad del retiro forzoso),  y  fue el gestor para que el Colegio Loperena fuera declarado Monumento  Nacional, en el marco de la celebración de los 50 años (1992).

Víctor Meza, hoy disfruta del buen retiro; Para él, el éxito de la autoridad es el ejemplo, así como saber decir las cosas, por eso siempre era el primero en llegar al colegio y el último en salir. Era un proceloso guardián del bienestar de los estudiantes, los docentes y los empleados. De las cosas inolvidables de su calidad humana se destaca su espíritu  solidario en las calamidades familiares. La muerte de los padres o de un hijo de un docente o de cualquier empleado era un acontecimiento oficial de duelo y de acompañamiento al sepelio con todos los docentes, directivos y una delegación de estudiantes en señal de solidaridad.

DECIMA A GERMAN PIEDRAHITA

Para el pintor y escritor
Germán Piedrahita Rojas:
la enfermedad lo acongoja
pero la fe en esplendor
por la vida y el amor
de su hija y de su esposa,
es la esperanza grandiosa
para seguir adelante;
seguro saldrá triunfante
de la estancia quejumbrosa.