Guatemala, (PL) El costarricense Alejandro Jiménez, alias El Palidejo, quedó hoy aquí ligado a proceso judicial por la autoría intelectual del ataque en el cual murió el cantautor argentino Facundo Cabral.
Jiménez compareció ante un juzgado para rendir su primera declaración sobre los cargos que le imputan por el crimen acontecido en esta capital el 9 de julio de 2011, pero no lo hizo, como adujo antes su defensa para materializar ese derecho más adelante.
Poco antes de ingresar, en breve contacto con periodistas el imputado se declaró inocente, pero la jueza encargada del caso decidió encausarlo por los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa y asociación ilícita.
Igualmente, ordenó que permanezca detenido mientras concluye la investigación de la fiscalía, lo cual cumple desde su ingreso al país hace dos días, expulsado por Colombia, en el penal de máxima seguridad Fraijanes I, donde existe un férreo dispositivo de vigilancia.
La magistrada consideró que Jiménez es el presunto autor intelectual del ataque contra el empresario nicaragüense Henry Fariñas como resultado del cual murió Cabral.
El Ministerio Público (MP) aseguró tener pruebas suficientes para incriminar al costarricense como contratista de los sicarios que perpetraron la acción, dirigida a Fariñas, quien resultó herido de gravedad pero sobrevivió, en tanto el argentino falleció al instante.
A partir de la resolución de la jueza el MP tiene tres meses para ampliar su investigación, por lo cual en junio se realizará una nueva audiencia para presentar sus resultados y todo indicio del crimen en su posesión.
En la llamada torre de tribunales, en la sede de la Corte Suprema de Justicia, Prensa Latina constató un fuerte dispositivo de seguridad montado por fuerzas combinadas de la Policía y el Ejército para su custodia, mientras la vista comenzó con varias horas de retraso.
La madrugada del miércoles El Palidejo llegó a Guatemala expulsado por Colombia, en cuyo territorio fue capturado dos días antes cerca de la frontera con Panamá cuando intentaba ingresar con pasaporte falso en una embarcación.
Se dice que su intento fue apoyado por narcotraficantes de aquella nación suramericana, pues el tico tiene cuentas pendientes con la justicia de su país de origen por presuntos nexos con grupos dedicados al trasiego de estupefacientes.
rmh/jf
