Lima, 28 mar (PL) Expectación genera el diálogo de distensión pactado para las próximas horas por autoridades y dirigentes sociales de la norteña provincia peruana de Sechura, tras protestas que causaron dos muertos.
Los graves incidentes de la víspera, en los que fue tomada una estación policial y los uniformados hicieron uso de sus armas y dieron muerte a dos manifestantes, dieron paso a esfuerzos de pacificación.
El Frente de Defensa de la Bahía de Sechura suspendió una huelga general iniciada el lunes contra un proyecto de explotación de gas en la rada, que los pobladores temen dañe la pesca, su actividad de subsistencia.
En una reunión entre los dirigentes del frente y representantes del gobierno regional se acordó el cese del paro y la instalación de una mesa de diálogo con la participación de ambas partes y representantes del gobierno nacional, indicaron radioemisoras de la zona.
Los recuentos de la turbulenta jornada de la víspera indican que el paro tuvo un desarrollo tranquilo el lunes, pero ayer los manifestantes bloquearon los accesos a Sechura y fueron desalojados por la policía a la fuerza.
La confrontación, indican las versiones consultadas, escaló hasta la toma de una comisaría, y la policía alega que tuvo que disparar como recurso extremo, pero dirigentes sociales sostienen que los uniformados actuaron con violencia extrema.
Los conflictos sociales de carácter ambiental son la mayoría de los que se registran en Perú, en torno a actividades extractivas de hidrocarburos y minerales.
El más importante es el motivado por el proyecto aurífero Conga, en la norandina región de Cajamarca, y que desde este miércoles comienza a analizar el Tribunal Constitucional en su sede de la ciudad surandina de Arequipa.
La citada corte debe decidir sobre un recurso de inconstitucionalidad presentado por la Fiscalía de la Nación contra una ordenanza del gobierno regional de Cajamarca que declara inviables los proyectos mineros ubicados en cabeceras de cuencas hídricas, como Conga.
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