Con los ademanes del ‘hombre increíble’ llegó el exponente de la música vallenata Silvestre Dangond a su presentación en Valledupar la madrugada de ayer.

Sin pronunciar ninguna palabra al inició de su presentación, el ‘Hijo de Urumita’ demostró la madurez y preparación que ha adquirido durante sus diez años de carrera artística.

Dangond sorprendió a sus seguidores con la puesta en escena, en la cual se percibió un sorpréndete juego de luces pirotécnicas, lanza llamas y una pantalla Led al fondo del escenario.
El espectáculo contó con un ingrediente que según el mismo Silvestre era diferente y ameritaba lo mejor para su público: La presentación oficial de Rolando Ochoa a los silvestristas de Valledupar.
Uno de los momentos más emotivos del show fue cuando a la tarima subió su hijo menor, Luis José Dangond, quien bailó un nuevo arreglo de la agrupación denominado ‘el pase del Monaco’. El pequeño, en medio de su ternura y picardía vociferó “mi papá es el chacho”, lo cual desencadenaron las lágrimas inevitables de Silvestre.
Con la llegada de la madrugada llegó el punto final de Silvestre Dangond. Como es costumbre se despidió con otra sorpresa, cambiando su atuendo de azul a rojo, color  con el  que se identifica el cantante; además, desfiló por la pasarela mostrando una bandera que indicaba ‘el número 1 del vallenato Silvestre’.
Al finalizar su presentación en el evento denominado ‘mano a mano’, por alternar con Martín Elías, Dangond agradeció el respaldo de sus seguidores y prometió seguir entregar nuevos éxitos al lado de Rolando Ochoa.