Lima,  (PL) La mayoría de los 30 civiles secuestrados por un grupo armado en la región surandina peruana de Cusco fueron liberados horas después de su captura, confirmó la policía.

El informe indica que los captores, integrantes de una fracción de remanentes de la organización Sendero Luminoso, retienen aún a siete de los cautivos, sin que se haya informado de posibles exigencias a cambio de la libertad de los retenidos.

Los secuestros fueron realizados en dos campamentos de empresas contratistas del consorcio transnacional que explota el yacimiento de gas de Camisea, cerca de la localidad de Kepashiato, en la que también incursionaron los alzados con fines propagandísticos.

Ante la gravedad de la situación, viajaron a la zona el viceministro del Interior, Iván Vega, y el jefe de la policía nacional, general Raúl Salazar, para dirigir las operaciones de persecución de los alzados y rehenes.

Durante la operación no hubo enfrentamientos ni bajas y analistas afirmaron en Lima que los alzados exigirían explosivos o material logístico o eventualmente dinero a cambio de liberar a los rehenes.

También señalaron la posibilidad que la incursión haya sido motivada porque las empresas afectadas habrían dejado de pagar contribuciones a la fracción que opera en el cercano Valle de los ríos Apurímac y Ene.

ocs/mrs