El saludo de los mandatarios antes de empezar el juego en Cartagena: de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Bolivia, Evo Morales.

Con un gol del vicepresidente Angelino Garzón, el equipo colombiano logró un importante empate ayer ante el seleccionado boliviano liderado por el mandatario de este país, Evo Morales.

En un clásico sin precedente alguno, los seleccionados de Colombia y Bolivia se enfrentaron en la cancha de fútbol de la Armada Nacional, a partir de las 4:30 de la tarde. Los ánimos estaban encendidos. El nerviosismo era total. Los seguidores del onceno nacional tenían referenciado a un presidente boliviano que venía precedido de ser un volante mixto bastante fuerte, más bien leñero.

Ya en la cancha, el diez boliviano cambió esa imagen demostrando un derroche de talento y manejo. Lamentablemente no contó con suerte al momento de patear una pena máxima que fue tapada de la mejor manera por el arquero colombiano Andrés Cadavid.

El toque–toque boliviano sucumbió ante las interesantes individualidades expuestas por el equipo colombiano encabezadas por el presidente Juan Manuel Santos quien se erigió como un punzante e interesante puntero que se movía de derecha a izquierda haciéndose por momentos una pesadilla para la defensa boliviana acompañado por los veteranos jugadores colombianos Mauricio Chicho Serna, Faustino Asprilla y Harold Lozano.

Angelino Garzón festejó con Evo Morales tras marcar el gol del empate de Colombia.

Los goles. Colombia comenzó ganando este clásico con un gol del exjugador de fútbol Carlos Castro. El onceno colombiano no ocultó su felicidad al lograr este tanto, se desplazó hasta donde se encontraban los medios concentrados y celebraron. Bolivia no bajó la guardia y, comandado por un Evo Morales que no flaqueó en ningún momento, le hizo un pase a Américo Guzmán, quien empató temporalmente el juego. Así se fueron al descanso en el primer tiempo. El intermedio fue aprovechado por los medios para acercarse a los mandatarios y abordarlos con preguntas propias de un evento que concentra en este momento el interés de toda la prensa a nivel mundial, la VI Cumbre de Las Américas.

Para el segundo tiempo, los jugadores entraron un poco más concentrados.

Bolivia mantuvo firme su filosofía de juego y en un descuido de la defensa colombiana, el jugador boliviano Ridier Avendaño, en un tremendo remate, marcó el segundo tanto para el seleccionado del altiplano. El descontento era total por parte de los colombianos quienes exigían a su equipo un mayor rendimiento. El puntero derecho, Juan Manuel Santos, luego de haber entregado todo en el campo de juego salió y le dio pasó a su hijo menor.

Harold Lozano, ya subido un poco de peso, salió para que ingresara el vicepresidente Angelino Garzón. La angustia se sentía en la afición que animaba a su selección. En un desborde del Chicho Serna le cometieron una falta y pena máxima a favor de Colombia.

La tensión era total pero con una tranquilidad pasmosa, el vicepresidente tomó el balón y lo colocó en el punto blanco de la pena máxima. De un puntazo y al centro el vicepresidente empató el juego. El cansancio aparecía y las figuras del juego comenzaron a darle manejo a un partido que concluyó con un importante 2 por 2.

El balance de Evo
El mandatario boliviano Evo Morales dejó claro que más que un juego de fútbol se trató de estrechar lazos de amistad a través del deporte. Y aseguró que es la mejor manera de demostrar que las naciones pueden llegar a firmes acuerdos. Por su parte, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo que este se convertía en un buen empate y que ambas naciones ganaban con este resultado y finalmente el mandatario reconoció que era más fácil gobernar que jugar fútbol.

Por Rubén Rodríguez/El Heraldo
Cartagena