Hoy por hoy los administradores de tecnología se enfrentan a dos grandes retos: Computación en la nube y Virtualización, dos términos que están tomando cada vez más fuerza y que obliga a que se orienten las inversiones corporativas tecnológicas a estos dos nuevos esquemas rompiendo los paradigmas tradicionales.

Gerardo Navarro Viana, Director de Servicios de Outsourcing de Indra, nos comparte hoy su visión sobre el Cloud Computing, orientando los procesos de migración para empresas que estén migrando a este nuevo mercado.

Para las empresas, grandes o pequeñas, la nube permite acceder de manera más transparente a soluciones que facilitan su labor diaria sin barreras de entrada ni de salida.

La dificultad está en desenredar la maraña que hoy por hoy ofrece el amplio abanico de proveedores, identificar cuál es la mejor opción, comparar alternativas y seleccionarlas de manera ágil y flexible. No todo tiene sentido en la nube, pero se irá haciendo camino al andar a medida que se gane confianza y los inhibidores sobre la seguridad desaparezcan.

En este momento es importante redefinir los roles que juegan tanto los proveedores como los responsables TI dentro de las compañías, estos últimos, sin duda, deben acercarse más al negocio. Las compañías, por su parte, deben evolucionar hacia modelos de mayor valor añadido y mayor flexibilidad, lo que exige a su vez asumir mayores riesgos.

Los modelos avanzados de entrega bajo demanda son el resultado de aplicar la tecnología a la prestación de servicios. Parte de la premisa de que la gestión de las TI requiere una combinación de modelos tanto tradicionales como virtuales soportados en “nubes” privadas y/o públicas.

Muchos de los modelos de “nubes” privadas combinan todas estas alternativas, como un entorno híbrido de gestión que permite adecuarse a la realidad de los procesos de negocio, en función de la criticidad de los servicios, la necesidad de control o personalización, los requisitos legales o la posibilidad de estandarización, entre otros aspectos.

Este modelo de entrega, más evolucionado respecto al de entrega tradicional, supone un cambio importante en la forma de ofrecer servicios de outsourcing, ya que hace posible el acceso en tiempo record, desde cualquier ubicación y pagando solamente por lo que se utiliza. Aporta además grandes ventajas de seguridad con respecto a “la nube” pública y contempla todos los procesos de gestión de TI necesarios para soportar los distintos niveles de servicio posibles: Infrastructure Management as a Service, Software as a Service, Desktop as a Service and Application Management as a Service (IMaaS, SaaS, DaaSy AMaaS respectivamente).

Entre las ventajas de este modelo cabe destacar el ahorro de costos mediante la utilización de una plataforma compartida, que evita inversiones innecesarias en infraestructura, y una gestión compartida de recursos y de servicios, que reduce los costos operativos. Además, como el acceso es bajo demanda, según la carga de trabajo se utilizan más o menos recursos, por lo que permite precios flexibles, adaptados al consumo real del negocio.

El Cloud Computing es actualmente uno de los modelos de entrega de las TI más relevantes para el futuro gracias a las importantes ventajas que ofrece en términos de acceso bajo demanda y en tiempo casi real a recursos compartidos, escalables, deslocalizados y virtualmente ensamblados, bajo un modelo de precios flexible.

Indra apuesta por reinventar la tecnología, ofreciéndola de una manera más ágil, flexible y eficiente, y eso pasa por entender que cerrar la gestión de la tecnología a un único modelo nube o no nube, no es ni óptimo ni realista. Es necesario conocer y tener en cuenta la realidad del cliente, para buscar la combinación más adecuada para cada proceso de negocio.

“El futuro nos deparará pronto nuevos paradigmas, que probablemente cuenten con importantes innovaciones tecnológicas, pero estamos seguros de que continuarán dirigidos a consumir con mayor comodidad soluciones y servicios, siguiendo la senda que la nube ha marcado.”  Vanguardia