El exdiputado Sigifredo López Tobón custodiado en el búnker de la Fiscalía

La sorpresiva captura del exdiputado Sigifredo López Tobón como presunto cómplice de las Farc en el secuestro de sus 11 colegas de la Asamblea del Valle del Cauca, quienes después fueron asesinados, transcurrió ayer en medio de la incredulidad de los familiares de las víctimas, la defensa del guerrillero que encabezó el plagio masivo y la convicción de la Fiscalía de que el detenido es responsable de cuatro graves delitos. El dirigente político fue trasladado, la noche del miércoles, al búnker del ente acusador en la capital del país, donde, en las próximas horas, será escuchados por el Fiscal 38 de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH que ordenó su captura, entre otros delitos, por el homicidio del policía Carlos Alberto Cendales, degollado por los guerrilleros en la sede de la Asamblea cuando intentó frustrar el secuestro. Ayer se logró establecer que el proceso contra López Tobón, por homicidio agravado, perfidia, toma de rehenes y rebelión, comenzó luego de que el guerrillero desmovilizado Reinaldo Valencia, alias Cabezón, contara, ante un fiscal de Justicia y Paz, que el político les ayudó a planear el secuestro, realizado el 11 de abril de 2002, y hasta llegó a decir que por esa razón no lo mataron, el 18 de junio de 2007, junto con los 11 diputados secuestrados. Meses después el exguerrillero se retractó y acusó al abogado Gustavo Muñoz, fundador de la ONG La Nueva Esperanza que lucha contra el secuestro, de haberle ofrecido beneficios para que incriminara al exdiputado López, pero la Fiscalía siguió investigando. En esas pesquisas, la delegada de la Unidad Nacional de DH y DIH recaudó 20 pruebas en contra del político, entre ellas interceptaciones telefónicas. De acuerdo con La FM, la prueba reina en ese proceso investigativo es un video hallado en uno de los computadores del abatido Alfonso Cano, máximo jefe de las Farc, en el que un hombre, que aparece en contraluz —es decir no se le ve bien el rostro— les explica a guerrilleros, detalle a detalle, como deben realizar el secuestro masivo, para lo cual les da los nombres, la posición de cada curul en la Asamblea, las fallas de la seguridad interna y la hora en que pueden entrar a la sede de esta corporación. Esa persona, según estudios morfológicos y de la voz de quien habla, sería López Tobón. Desde la cárcel de Cómbita, donde purga una condena, el guerrillero Gustavo Álvarez Cardona, alias ‘Santiago’, negó haber tenido ayudas externas para ejecutar el secuestro. Al posesionarse como ministro del Interior, el dirigente vallecaucano Federico Renjifo dijo que se aferra a pensar que Sigifredo López pueda comprobar su inocencia, porque “sería aterrador que al final de este proceso, la Fiscalía tuviera la razón, porque esto haría que muchas ilusiones, muchos esfuerzos, muchas familias, hayan sufrido un engaño terrible”. “Esto no nos cabe en la cabeza” Fabiola Perdomo, esposa del diputado Juan Carlos Narváez asesinado por las Farc, no da credibilidad a las acusaciones contra Sigifredo López. Al declararse consternada, dijo que la sola declaración de un reinsertado no es suficiente para ella y pide ver las evidencias del computador del abatido comandante de las Farc Alfonso Cano, con las que se argumenta que el capturado participó en el secuestro de sus 11 colegas. “Eso no nos cabe en la cabeza”, afirmó. Al respecto, el concejal John Jairo Hoyos, quien lleva el nombre de su padre también asesinado en los mismos hechos, manifestó que tampoco cree en la responsabilidad de López, y dijo que confía en que toda esta situación se esclarezca pronto. Por Redacción de País @NacionalEH Bogotá