Por Ana Laura Arbesú

La Habana, 2 jul (PL) Un museo habanero exhibe de manera permanente reproducciones en madera de las creaciones del pintor, filósofo e investigador italiano Leonardo da Vinci (1452-1519), cuyas piezas el público podrá tocar, palpar, hacerlas suyas.

Son las máquinas interactivas y las maravillosas invenciones extraídas de los diseños y proyectos de Da Vinci, resalta una gigantografía expuesta en la entrada del Salón Blanco del Convento de San Francisco de Asís en el centro histórico capitalino, donde estará emplazada para siempre.

La muestra es una réplica de la exposición original del Complesso Monumentali di S. María del Popolo, en Roma, a partir de los bocetos de Leonardo plasmados en su Códice Atlántico, enciclopedia de 12 libros con gran parte de sus intuiciones científicas, dibujos y escrituras.

Varias ciudades del mundo, como Sao Paulo, en Brasil, San Francisco, en los Estados Unidos y la capital chilena acogen muestras análogas a las exhibidas en la Piaza romana del Popolo. Ahora se suma La Habana.

Traídas aquí por la fundación italiana Anthropos en colaboración con la Oficina del Historiador de la Ciudad, la exposición El genio de Leonardo da Vinci está integrada en una primera etapa por más de 100 piezas, con sus visiones sobre el vuelo, la guerra, la anatomía y la pintura.

En su conjunto representa el Universo de Leonardo, dijo a Prensa Latina Sergio Terni, representante de Anthropos. Queremos que los niños la disfruten, lo vean todo. Es una exposición para ellos, las escuelas, todos los interesados en la obra de Leonardo.

Vislumbrado por el conjunto expuesto en Roma, Terni fue uno de los gestores principales del proyecto habanero. Allí en la Galería Agostiniana conocí a Modesto Veccia, presidente del Anthropos. Estuve más de dos horas en ese lugar, asombrado con todo, rememora.

En varios sitios del planeta existen exposiciones como esta, le comentó Veccia, pero enseguida le dije que faltaba uno: La Habana. Así comenzó todo.

Tuvimos que superar varios obstáculos pero ya está aquí, relató.

Las piezas fueron construidas por artesanos bajo la supervisión de ingenieros, con una madera de similares características a las utilizadas en la época. Son reproducciones fieles a todos los diseños de Leonardo, en las mismas medidas indicadas en sus apuntes, subrayó Terni.

Como es un museo interactivo, también está prevista la reparación de estas en caso de algún deterioro, señaló.

Anthropos programa además renovar la exposición. En el transcurso del año se exhibirán otras muestras temáticas, centradas en la anatomía humana, el agua, y la pintura entre otras, explicó.

En los salones del museo los visitantes podrán conocer detalles sobre el origen de cada una de las piezas mediante información científica en seis idiomas.

Varias mesas explicativas proyectan audiovisuales con material didáctico sobre sus diseños más famosos, necesarios para comprender el ideario de este genio del Renacimiento.

Las maquetas aquí exhibidas representan los sueños de Da Vinci: poder moverse, viajar, antesala de lo que serían después grandes inventos.

El vuelo, por ejemplo, fue uno de sus grandes anhelos. En su ideario sobre el paracaídas Leonardo explicaba: si un hombre tiene un pabellón de tela de 12 brazos por cada cara y 12 de altura, podrá saltar desde cualquier altura sin sufrir daño alguno, intuyó.

También percibió una ciudad ideal, a partir de criterios orgánicos que incluyen el agua corriente y el sistema de alcantarillado. Sus visiones afloraron tras la epidemia de peste que azotó la ciudad italiana de Milán en 1484.