Por Pedro Rioseco
Quito, 5 jul (PL) Uno de los desafíos que enfrenta la región de América Latina y El Caribe es que su extraordinario crecimiento poblacional en medio siglo se concentra en ciudades, donde viven hoy tres de cada cuatro de sus habitantes.
Así lo reveló la directora regional del Fondo de las Naciones Unidas sobre Población, Marcela Suazo, en la reunión del Comité Especial de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) que sesiona hasta mañana en esta capital.
El Comité Especial pretende concentrar su atención en los vínculos entre población, territorio y desarrollo sostenible, un tema de gran relevancia para el actual debate mundial, en particular en el marco de la reciente Conferencia de ONU sobre Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro, Brasil.
A 20 años de los incumplidos compromisos asumidos en la Cumbre de Población celebrada en El Cairo, se plantea la necesidad de reexaminar los conceptos, las estrategias, y replantear las prioridades de la agenda aprobada allí. América Latina y el Caribe presentan desafíos importantes, a la hora de analizar las interaciones entre esas tres variables, a la luz de la persistencia de la inequidad que caracteriza a la región y la ubica entre las más desiguales del planeta en distribución de ingresos.
Si el círculo estrecho entre dinámicas demográficas y territorio es evidente, también lo es que es en el territorio que se tratan las desigualdades y se definen las agendas pendientes de desarrollo, expresó Suazo.
El crecimiento demográfico, la distribución y composición de la población han sido objeto de cambios sin precedentes en la región desde mediados del siglo XX.
La población pasó de 167 millones de personas en 1950 a más de 590 millones en el 2010 y se prevé que alcanzará 729 millones de personas para el 2050.
A mediados del siglo XX la población rural representaba un poco más del 70 por ciento a nivel mundial. África y Asia presentaban las mayores cifras relativas, que superaban el 80 por ciento, mientras América Latina y el Caribe se ubicaban en una situación intermedia.
Alrededor de 1950 un 59 por ciento de la población de esta región residía en áreas rurales, pero en las décadas siguientes el porcentaje de población rural descendió de manera acelerada y llegó a representar apenas el 20,4 por ciento en 2010.
Para la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcenas, este desafío radica en lograr que la urbanización se convierta en una oportunidad para transitar hacia desarrollo sostenible con igualdad, y lograr un sistema de ciudades, donde se priorice el bien público por encima del interés privado.
