Quito, 24 ago (PL) El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que la negativa de Londres de entregar el salvoconducto al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, tiene «rasgos de colonialismo, de etnocentrismo, de imperialismo».

La decisión soberana de Ecuador de concederle asilo al periodista e informático australiano objetivamente podría generar represalias, lo cual sería algo atroz, alertó el jefe de Estado en una entrevista con la cadena rusa de televisión de noticias RT, difundida hoy.

Ecuador asumió esa postura en el marco del respeto al derecho internacional, en función de sus principios humanistas, enfatizó Correa.

Además, precisó, se analizaron todos los contextos jurídicos, tanto internos como internacionales.

La amenaza de Reino Unido de entrar a la embajada de Quito en Londres para arrestar a Assange sentaría un precedente en caso de que se concretara, remarcó.

A la pregunta de RT de por qué Julian Assange eligió a Ecuador para solicitar asilo, Correa subrayó que es la mejor respuesta ante tanta compaña de desprestigio contra su gobierno, en particular a las denuncias de que en Ecuador «no hay libertad de expresión».

«Y el ícono de la libertad de expresión elige refugiarse en la Embajada de Ecuador. Es la mejor respuesta ante tanta mentira», expresó el jefe de Estado.

Assange puede estar por tiempo indefinido en la sede diplomática ecuatoriana «a no ser que se cumpla la amenaza británica» de violarla para arrestarlo, intimidación de la cual «no se han retractado».

En el caso que ocurra, se romperían inmediatamente las relaciones diplomáticas, advirtió Correa.

«Creo que habría una reacción muy fuerte, al menos de la región de Suramérica y de toda Latinoamérica», alertó.

Pero, insistió, el más perjudicado sería el pueblo británico. «La más perjudicada sería Gran Bretaña, porque en adelante después de una acción de esa naturaleza, cómo van a poder impedir que se violen las embajadas británicas alrededor del planeta», reafirmó.

Recordó que su país jamás ha impedido que Assange responda a la justicia sueca. Solo se pide la garantía de no extraditarlo a un tercer país. «Ecuador no va a negociar con los derechos humanos de una persona» y Assange «está bajo la protección del Estado ecuatoriano» por lo que se hará todo lo necesario para que esa protección sea efectiva, afirmó.

Reiteró la disposición de su país al diálogo con el fin de buscar una salida definitiva a este conflicto.

Por otro lado, destacó que el apoyo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América y de la Unión de Naciones Suramericanas a la decisión de Ecuador se debe a «la torpeza diplomática de Gran Bretaña» de amenazar con violar la Embajada ecuatoriana para arrestar a Assange.

Eso aglutinó a todos los pueblos de Suramérica, de Latinoamérica y muchas otras partes del mundo, resaltó.

Porque, dijo, la posición de Reino Unido «destruiría uno de los principios civilizatorios de los últimos siglos: la inviolabilidad de las sedes diplomáticas».

El pasado viernes, Ecuador otorgó el asilo a Assange, quien es cuestionado por haber revelado cables diplomáticos de varios países del mundo, entre ellos Estados Unidos, donde podría ser juzgado por tribunales especiales y militares, y correría el riesgo de ser condenado a pena de muerte.

A través de WikiLeaks, el periodista e informático australiano mostró entre otros asuntos, las infracciones de la llamada guerra contra el terrorismo emprendida por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados.

Ataque aéreo en Bagdad del 12 de julio de 2007, Diarios de la Guerra de Afganistán y los Registros de la Guerra de Iraq, son algunas de las revelaciones que exponen delitos consentidos por el Pentágono.

Entre otras muchas amenazas recibidas por el australiano luego de sus filtraciones, Sarah Palin, del Partido Republicano pidió a través de su página en Facebook a la administración de Barack Obama que capturara a Assange ya que debe tener la misma urgencia que perseguir a Al Qaeda y a los líderes talibán.