Quito, 1 oct (PL) En homenaje al natalicio del Ruiseñor de América, Julio Alberto Jaramillo (1935), Ecuador festeja hoy el Día Nacional del Pasillo, género musical orgullo de este país y que él inmortalizara.

Títulos como Sendas distintas, Alma en los labios y Nuestro juramento se transmiten de una generación a otra, para mantener viva esta música que se canta y se baila y es parte de la idiosincrasia ecuatoriana.

Expresión del sentimiento nacional o poema de amor musicalizado, así ha sido descrito aquí el pasillo, que en la segunda mitad del siglo XIX era un baile de salón y luego se popularizó.

Este género es una expresión musical, melódica y vocal, llena de sensibilidad y nostalgia y, según los historiadores, se deriva del vals europeo.

Fue interpretado por las bandas militares en las retretas, lo que fue determinante en su popularización.

En el siglo XX, su interpretación alcanzó la fórmula que se conoce actualmente, es decir por medio de las cuerdas de la guitarra y el requinto.

A esta época también corresponde la adhesión de letras poéticas, compuestas básicamente por los autores de la llamada aquí Generación Decapitada.

Sus letras evocan situaciones románticas, principalmente de amores frustrados o inconclusos, aunque también están dedicadas a ciudades y regiones del país.

La conmemoración de esta fecha fue instituida en 1993 para recordar a uno de los símbolos culturales de Ecuador.