Bruselas, 18 oct (PL) La reunión en esta ciudad de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) pretende hoy preparar caminos para resolver calamidades económicas tanto del viejo continente como del resto del mundo.

Los 17 países de la Zona euro aprovecharán la oportunidad (18-19 de octubre) para solucionar problemas de fondo que incluso los economistas prevén pueden afectar de manera drástica al resto de las naciones.

Uno de los objetivos es aprovechar el momento de relativa calma de los mercados para estudiar el panorama político, económico y fiscal de la Eurozona, y esperan los analistas se pasen por alto las diferencias entre los integrantes sobre temas tales como supervisión bancaria o recapitalizacion directa.

Como temas centrales aparecen en cartera el futuro de Grecia, que puede desencadenar un efecto dominó, no solo para Europa sino para el resto de las economías, incluso las 42 más favorecidas.

Otro de los temas en el candelero apunta a España, con la posibilidad de una solicitud de ayuda que bien puede tener divididos a los asistentes a esta cumbre.

Como base para los debates está un informe interno redactado por los presidentes del Consejo y la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Eurogrupo sobre cuatro elementos claves: unión bancaria, fiscal, económica y política.

Estos pasos deben conducir a una nueva arquitectura de la zona, mientras otros observadores carecen de credulidad en cuanto a definiciones de tipo estructural para el grupo.

Una de las iniciativas a discusión es la creación de un presupuesto y de un Tesoro para la Eurozona, que lleva en principios el rechazo de Holanda. Esta idea persigue financiar reformas y amortiguar turbulencias en los países con problemas.