Bogotá, 18 dic (PL) El gobierno colombiano emprenderá entre 2013 y 2014 un nuevo censo nacional agrario, tras casi 50 años del último realizado, «para entender mejor la ruralidad del país», anunció el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.
En declaraciones a periodistas, añadió que esto es indispensable, «si se quiere disponer de una radiografía actualizada y seria» para que el debate agrario y de ruralidad -en la mesa de conversaciones entre el gobierno y las FARC-EP- transcurra por «senderos bien documentados».
La ausencia de una cartografía precisa sobre la tenencia y uso de la tierra -en manos de una minoría del 0,5 por ciento perteneciente a la oligarquía rural- fue señalada de modo reiterado por estudiosos del tema.
En opinión de estos, ello obraba en detrimento de cualquier intento de políticas agrarias y redistribución de la tierra que pudiera intentar el Estado.
El gobierno ignora, aseguraban, cúal es la verdadera superficie rural del país, los límites de las áreas cultivables y terrenos baldíos, lo cual favoreció la invasión de grandes extensiones por las bandas paramilitares y de narcofraticantes y el consiguiente desplazamiento forzoso de campesinos.
Según Restrepo, el censo en perspectiva -para el cual se cuenta ya con los recursos financieros, dijo- estará en manos de la Dirección Nacional de Estadísticas, cubrirá 3,8 millones de predios y recolectará datos que permitirán caracterizar la actividad agropecuaria del país.
El titular reconoció que se trata de una vieja deuda, sin saldar. El primer registro se hizo en 1960 y el segundo en 1970.
Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación los censos agropecuarios deben realizarse, como máximo, cada 10 años. En América Latina, de acuerdo con datos oficiales de la ONU, los últimos países en llevarlo a cabo fueron Brasil y Venezuela (2006), Chile (2007), Argentina (2008), Bolivia (2009) y México (2011).
