ChileSantiago de Chile, 11 mar (PL) Líderes sindicales, políticos y economistas chilenos criticaron hoy los anuncios realizados la víspera por el presidente Sebastián Piñera, considerados de sello populista en un año electoral.

La presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile, Bárbara Figueroa, calificó de inconsistente que por una parte se hable de crecimiento económico y pleno empleo, y por otra el Gobierno tenga que entregar subsidios a sectores de la ciudadanía.

«Si aquí estuviéramos en un país de las maravillas como se ha dicho siempre, estos debates no se estarían haciendo como se están haciendo, a menos que lo único que los esté moviendo sea el marco del año presidencial que se avecina y eso sería lamentable», enfatizó Figueroa.

Anoche, en un mensaje a la nación en la víspera de los tres años de su Gobierno, Piñera anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para que el salario mínimo supere los 200 mil pesos (unos 422 dólares).

En cadena nacional, el mandatario también dijo que presentará al legislativo una iniciativa que permitirá otorgar un denominado Bono Marzo, de 40 mil pesos (unos 85 dólares) por familia y siete mil 500 pesos (unos 16 dólares) adicionales por cada hijo menor de 18 años.

A través de la red social Twitter varios economistas se mostraron contrarios a la necesidad de emitir un bono, en momentos en que la economía vive el boom del consumo.

Uno de ellos fue Aldo Lema, del Grupo Security, quien aseguró que «la entrega de un bono de 40 mil pesos en marzo es una medida popular, pero innecesaria dado el dinamismo de la masa salarial y el consumo privado».

Por su parte, Alejandro Micco, exasesor económico durante el gobierno de Michelle Bachelet, consideró que la administración Piñera destroza las instituciones y el manejo económico.

El presidente del Partido por la Democracia, Jaime Quintana, dijo que en el tercer aniversario de Gobierno «uno hubiese esperado algo más contundente, hacerse cargo de problemas más de fondo que el país tiene como la desigualdad».

En opinión de Quintana, las medidas anunciadas son una respuesta a la inminente llegada al país de Bachelet, quien prometió que en marzo regresaría a Chile y haría pública su decisión de si participará o no en los comicios presidenciales de noviembre próximo.

«No es la oposición la que está preparando el aterrizaje de Bachelet, es el Gobierno con estas medidas el que intenta hacerlo», subrayó Quintana.

Hasta ahora, todas las encuestas dan como favorita para ganar las elecciones a la expresidenta Bachelet, del Partido Socialista, quien podría postularse por una gran alianza de los partidos de oposición.

La exmandataria reside temporalmente en Nueva York, como directora de ONU-Mujer, dependencia de Naciones Unidas.