Bogotá, 29 mar (PL) Caficultores del norteño departamento colombiano de Risaralda exigieron hoy la renuncia del presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Genaro Muñoz, a quien imputan su falta de liderazgo en el manejo de la crisis del sector.
En un comunicado oficial, ocho de los 13 comités municipales de Pereira, la capital -sobre los que reacae el 80 por ciento de la producción del grano en la zona- acusaron a Muñoz de haber servido a los intereses del Gobierno durante el paro nacional del 28 de febrero al 8 de marzo, que mantuvo en vilo a las instancias estatales del país.
Mientras, la presidenta del Comité Departamental de los caficultores de Risaralda, Cristina Castaño, señaló que el reclamo no se ventilará hasta la próxima semana, pues aun faltan cinco comités municipales por definirse al respecto, añadió.
Por su parte, el vicepresidente, Alejandro Corrales, declaró a medios de prensa locales que, como delegados de ese ente departamental, les correspondía tomar esa decisión. Hay un sentir muy claro de la base cafetera sobre el tema, expresó.
Hasta el momento, los comités de los departamentos de Antioquia, Caldas y Cundinamarca, responsables del 30 por ciento de la producción en el denominado Triángulo Cafetero, se sumaron a la demanda por la renuncia de Muñoz.
No así el departamento de Huila, cuyo comité respalda la permanencia de la Federación con independencia de quien la dirija, afirmó Luis Camazho, quien lo encabeza.
Uno de los acuerdos suscritos por los líderes cafeteros y el Gobierno, para poner fin a la huelga de los productores del grano fue la reestructuración y democratización de una Federación en la que alegaron masivamente no sentirse representados.
Poco más de tres semanas después de firmarse los acuerdos, en febrero último, el sector comenzó a entrar en efervescencia de nuevo.
El 24 de marzo, los caficultores de Belén de Umbría, en el propio departamento de Risaralda -donde se gestó la huelga extendida a 16 regiones del país- protagonizaron una manifestación de 24 horas ante el incumplimiento del subsidio prometido por el Gobierno.
Uno de los líderes de la movilización, Mario Yepes, dijo que, aun cuando el pago de ese subisdio se materializaría a través de Davivienda, el Banco Agrario o Almacafé, sin necesidad de cédula cafetera, las trabas burocráticas para cobrarlo se han intensificado, contrario a lo estipulado.
Muchos de los caficultores que carecen de ese documento no han podido reclamarlo y la situación afecta al 20 por ciento de los que afrontan condiciones similares en esta zona, sostuvo.
