Por Jorge Luna

Montevideo, 29 mar (PL) América Latina puede convertirse en un actor importante y ser una de las regiones protagónicas de un mundo distinto, aseveró hoy Carlos «Chacho» Álvarez, secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).

Tenemos que ser muy optimistas, porque estamos viviendo un momento muy excepcional en la región, insistió Álvarez durante una entrevista con Prensa Latina en la sede de la Aladi en esta capital.

Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) empezó una verdadera idea de Latinoamérica y el Caribe para los latinoamericanos y caribeños. Estamos ante un cambio absoluto de época, opinó.

Es una América Latina que recupera su autoestima y que insinúa de manera importante, que -si hay voluntad política, decisión y liderazgo- podemos ser una de las regiones protagónicas de un mundo nuevo, que deja el bipolarismo guerrero y pasa a ser un mundo multipolar.

El también exvicepresidente argentino definió el momento de la fundación de Celac como «el fin de la Doctrina Monroe, que determinaba que América era para los norteamericanos».

Desde hace una década, la izquierda y el centroizquierda demuestran que pueden gobernar sus países con eficacia en la gestión del crecimiento y, al mismo tiempo, con un combate -que se demuestra exitoso- contra la pobreza y la indigencia, apuntó.

Álvarez sostuvo que, «a diferencia de lo que pasó en Europa, que llegó a ser un gigante económico pero un enano político», América Latina, aprovechando a la Celac, tiene que tratar de unificar sus puntos de vista sobre los grandes temas del mundo.

«Tiene que unificar posiciones y estrategias en los organismos multilaterales, en Naciones Unidas, y convertirse en actor político de ese mundo de la globalización que creemos otra, más justa, menos asimétrica y sin dominios bipolares. Esa es la gran tarea de América Latina», dijo.

Ante otra pregunta de Prensa Latina, precisó que entre esas grandes tareas destaca la redistribución del ingreso, para «dejar de ser el continente más desigual del mundo».

La Celac, puntualizó, es el organismo llamado a protagonizar este proceso y tiene que nutrirse de lo mejor de los organismos subregionales.

Al reflexionar sobre cómo, por ejemplo, lograr un mayor acercamiento del Caribe a Sudamérica, recordó los esfuerzos del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, quien «estableció -dijo- una política con una visión integral».

Esa política la tienen que tomar, en parte, junto con los países, los organismos subregionales, tratando de asociar más sus agendas y ayudar a conocerse más interregionalmente.

El secretario general de la Aladi adelantó que ese organismo piensa realizar este año un evento para impulsar más la integración, el comercio y la inversión entre los latinoamericanos y llamó a construir un espacio interior más articulado en esas esferas.

Muchas de las cosas que se hacen en Aladi, que reúne a un buen número de países latinoamericanos, pueden ser insumos para la Celac, dijo al subrayar su alegría por la presidencia pro tempore de Cuba: «sabemos del compromiso de Cuba con la integración latinoamericana y vamos a estar totalmente predispuestos a colaborar y a cooperar con todo lo que se nos pida».

Creo que esta asociación tiene que ponerse al servicio de esa estrategia y de esa «América Latina como idea», insistió, tras reiterar que la región vive un momento excepcional.