ANAD250Ana D Mejía Dangond

Grávido río y luz meridiana
Ruedas bajo el paisaje cesarense regando 
Sus misterios y versos aguados sobre rocas
Despeinadas y árboles solitarios.
Que abren sus brazos al forastero. 

Se oye la voz de tu bravura en medio del sonido
Que se pierde en el viento, con sus galas y alegrías.
De la selva lejana llegan rumores de novias celestiales 
Que te buscan en medio del regazo cristalino.
Se confunde tu belleza con la majestuosidad azul
Firmamento de rabos de nubes que se pierden.

Flota sol entre nimbos de espumas livianas de hojas que se 
Caen o se suicidan con tal estar refrescándose en sus aguas 
Puentes levadizos de brazos contundentes hacen alarde a tu belleza
Como pasajeros permanentes.
Tus aguas dejan sonidos que se encrestan en las piedras como
Gravados de besos y fuegos eternos.
Hoy acariciarte con tu manto transparente mi trémulo cuerpo
Fundido en tu regazo.