indigenas-1(Foto: Luis Fernando Malagón/VANGUARDIA )

Los mamos de las distintas etnias indígenas adelantarán una reunión con representantes del Estado para presentar propuestas que signifiquen el reconocimiento de las zonas de pagamentos como territorio de protección.

Aún no conoce el significado que tiene la plaza Alfonso López para las distintas etnias indígenas? o por lo menos sabe ¿Qué es la línea negra indígena y cuáles son sus implicaciones a nivel espiritual y territorial?

Es precisamente esa la preocupación que crece en los hermanos mayores quienes buscan en medio de una lucha con el Estado y su Ley, intervenir una zona de relevancia espiritual en defensa de aquello que ellos llaman el ‘corazón’ del mundo.

Una zona que nace desde la Sierra Nevada como centro de todo y hacia afuera compromete terrenos en los departamentos del Cesar, Magdalena y La Guajira, delimitados por la llamada línea negra indígena.

Varios conocedores de ésta han tratado de cerca esta realidad natural y energética, que parece ignorada por cientos de colombianos, y el mismo Gobierno, que ha mostrado algunos avances entre resoluciones y decretos, los cuales no han sido suficientes denotativa ni connotativamente en su propuesta de protección de la existencia de un territorio sagrado, según lo han manifestando estas comunidades, pese a haber sido reconocida su existencia desde 1973.

Propender por el respeto de la Sierra Nevada y de su riqueza natural ha sido una tarea que ha tomado decenas de años a los indígenas.

Temas como el de la línea negra, es de los más discutidos actualmente, entendiendo ésta como el límite territorial sagrado de los pueblos que ancestralmente hoy viven allí: Kogis, Ikas, Wiwas, y Kankuamos. Dicha línea está compuesta por una seria de puntos específicos para la realización de rituales tradicionales o pagamentos que persiguen el equilibrio social y natural, y es considerada el límite verdadero para el espacio de los indígenas.

Con el ‘trazo’ de la misma se supera el tamaño en cantidad de tierra que les fue otorgada a las etnias, con algunos resguardos ubicados en la Sierra Nevada, los cuales se consideran insuficientes para la cantidad de tierras que están contenidas en el área señalada, la cual debe ser protegida.

Una de las razones por las que la línea negra indígena cobra fuerza en estos momentos, se relaciona con la imposibilidad que ha existido para la iniciación de los trabajos concernientes a la Ruta del Sol, que es de los mega proyectos más importantes en el país, que tienen como fin el desarrollo comercial, económico y de acceso al mismo, que de ser llevado a cabo afectaría negativamente varios puntos de significativo valor natural. Por eso los límites hasta ahora evidenciados.

José Mario Bolívar, coordinador de territorio y medio ambiente del pueblo Wiwa, explicó que en esas zonas lo que hacen los pueblos indígenas de la Sierra Nevada, es cumplir con el mandato de los principios de la ley de origen.

Sostuvo que dicha ordenanza comprende necesariamente la intervención en territorios que van desde la parte alta hasta la parte baja de la Sierra, llegando a la orilla del mar y siendo este un espacio delimitado por una línea imaginaria.

“Basándonos en la totalidad de ese espacio, se empezó a trabajar con nuestros mamos la incursión de esos sitios en un marco legal jurídico, que obligue al Gobierno a respetarlo. Solo se alcanzó a sacar la Resolución 0837 del 28 de agosto de 1995, que reformaba el artículo 1 de la Resolución 000002 del 4 de enero de 1973. En ella se consagraba la demarcación simbólica del territorio de los cuatro pueblos indígenas de la Sierra. Compuesta por 39 hitos periféricos”, explicó Bolívar.

Agregó que la idea es que se pueda ejercer la gobernabilidad tanto espiritual como material en esos sitios que son de pagamento. Por ejemplo en el caso de Valledupar hay varios, entre tantos la Plaza Alfonso López, en el balneario Hurtado y en el Parque de la Leyenda Vallenata.

“En el momento estamos buscando una medida de protección y de uso y manejo de esos sitios. Lo que se le ha venido planteando al Presidente Juan Manuel Santos es que construyamos una ruta de protección para que allí nuestras autoridades puedan llegar a realizar su trabajo, sin ningún inconveniente. Luego eso se le debe dar a conocer a los entes territoriales para que informen a la comunidad y entiendan que estos son lugares de suma importancia y que se deben proteger”, sostuvo el líder del territorio Wiwa.

Hecho que también explica uno de los investigadores que mayor interés ha mostrado en este caso en Valledupar, Juan Carlos Gamboa Martínez: “estos sitios sirven para mantener el equilibrio de la población no indígena y el mundo. Allí es donde se concentran las políticas espirituales y tradicionales de las cuatro etnias, es como su constitución”.

¿Defensa de un simbolismo?

Entre tanto, lo que ellos actualmente reclaman además de la ampliación de los resguardos y demás mecanismos de protección, tiene que ver con la concepción que hasta hoy les ha dado el Gobierno a estas zonas, considerándolas de modo simbólico.

“Ellos dicen que en la medida en que se afectan estas zonas sagradas lo que sucede es que se genera un desorden social en el mundo. De hecho por esa razón hablan de procurar el equilibrio a través de sus pagamentos, en los que trabajan utilizando elementos que son intercambiados entre las zonas baja y alta, e incluyen elementos de otros países. Cuando se habla de elementos nos referimos a conchas o piedras de mar que suben a la Sierra y así bajan otros desde la Sierra hasta el mar para hacer los respectivos rituales”, concluyó el investigador Gamboa Martínez.

Por su parte, Bolívar indicó que “no es simbólico, es algo que es real, natural. Es un trabajo espiritual de saneamiento una forma de pagar por el daño que se le ha hecho a la naturaleza, como cuando los no indígenas pagan por un servicio de agua o energía, nosotros pagamos de esa manera”.

Actividad momentánea

Mientras se consiguen resultados positivos frente al tema, ellos aseguran que han sido los mámos, las mayores autoridades, los encargados de velar por tal equilibrio. Ellos a nivel espiritual se comunican con la naturaleza para evitar que el daño sea más grande.

En lugares como la Plaza Alfonso López, por ejemplo, se hace muy difícil su intervención física, temiendo a que su actividad sea entendida como un acto de hechicería.

Encuentro Presidente

Así las cosas lo último de lo que fueron notificados algunos líderes de los pueblos indígenas, hace referencia a la visita del presidente Juan Manuel Santos, programada para la segunda semana del mes de junio, con quien harán seguimiento al acuerdo procurando un mayor compromiso del Estado y por ende que a partir de ello la comunidad asimile la importancia de cuidar el medio ambiente y reconozcan la ley de la naturaleza como una norma que todos deben respetar por el bien del mundo y de la sociedad.

Otros investigadores

Juan Pablo Duque Cañas, escribió en un texto Pdf publicado en la web: “la Línea Negra es el umbral sagrado, y por tanto debe garantizarse la preservación de cada una de sus partes, entendiendo que los puntos de la Línea Negra no implican una posesión física sino la garantía del acceso libre y necesario hasta ellos, de manera secuencial en el tiempo, cada vez que las autoridades indígenas lo consideren indispensable”.

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indigenas-4indigenas-5Publicada porAlejandra Murgas/VANGUARDIA