ciro-guerraSu película ‘Los viajes del viento’ no ha entrado al circuito comercial en España. Esta semana será presentada por el cineasta, en Madrid, por invitación de la Casa de las Américas.

Un viaje espiritual al corazón de la Amazonía colombiana será el tema de la próxima película del realizador colombiano Ciro Guerra (nacido en Río de Oro, Cesar), con la que tratará de desvelar “una nueva forma de ver el mundo” distinta del capitalismo y del socialismo.

“Los retos del crecimiento económico nos obligan hoy a mirar a esa zona” —señaló el cineasta en una entrevista con Efe— “y es importante que miremos su riqueza cultural”, una realidad a la que, en su opinión, los propios colombianos han dado la espalda.

Si su anterior película, Los viajes del viento (2009), era un periplo por el Caribe colombiano, con la música y la naturaleza como protagonistas, en su próximo proyecto, que espera empezar a rodar el año que viene, Guerra retoma el elemento del viaje y el tono documental para volver a mostrar una cara desconocida de su país.

Precisamente, su paso por Madrid se debe a una nueva presentación en España de Los viajes del viento, una cinta que en su día tuvo una gran acogida en el Festival de Cannes –se llevó quince minutos de ovación– y en el de San Sebastián, entre otros.

Aunque en España no ha llegado a las salas comerciales, la Casa de América, en Madrid, proyectará a partir de este miércoles dentro de su programación regular esta epopeya mágica protagonizada por Ignacio, un viejo juglar que se embarca en su último viaje, y Fermín, su joven discípulo.

“El viaje es una idea filosófica que me interesa, muchas culturas asumen la vida como un viaje, es una estructura que permite explorar hacia dónde va el ser humano, y al mismo tiempo es muy cinematográfica”, señaló.

Según Guerra, nunca hasta ahora el cine colombiano ha contado la cultura amazónica. “Hace 30 años se hizo una especie de adaptación de Tarzán, pero es un país que ha vivido de espaldas a la Amazonía, pese a que es casi la mitad del país”.

La amenaza de la sobreexplotación estará inevitablemente presente en su narración, explicó, teniendo en cuenta que, según los expertos, el ecosistema amazónico podría desaparecer. De hecho, su filmación recreará, dijo, “una Amazonas que ya no existe, porque los intereses económicos han sido muy fuertes y la han afectado”.

Ambientado en la región del Vaupés, en el noroeste amazónico, Guerra asegura que se trata de un proyecto “muy complejo”, narrado desde varias perspectivas y temporalidades en el que volverá a repetir con actores no profesionales, aunque no exclusivamente en esta ocasión.

Es una forma de lograr más “autenticidad”, explicó. “En Los viajes del viento era importante que los protagonistas tuvieran esa relación con la música y la naturaleza y el acento adecuado, y no se podía recrear con actores de otra zona de Colombia”.

La buena recepción internacional de esa película que ahora puede verse en Madrid es lo que le ha ayudado a embarcarse en su nuevo proyecto, que será una coproducción de Colombia, Alemania, Francia y Venezuela.

Lejos queda ya la época en la que el realizador tuvo que presentarse a un concurso televisivo para financiar su primera película, La sombra del caminante, que fue seleccionada en más de 60 festivales de todo el mundo.

Ciro Guerra (1981) forma parte de una nueva generación de cineastas colombianos alentados por los estímulos tributarios y las ayudas que trajo consigo la Ley del Cine de 2003. “Si antes de la ley se rodaban 2 o 3 largometrajes al año, el año pasado se estrenaron 22, algo nunca visto”, explica.

Ese nuevo cine colombiano, en su opinión, es un cine “diverso” que está descubriendo su identidad y su narrativa y revelando aspectos desconocidos del país.

“Colombia en el cine se ha contado muy poco, y es –subrayó– un territorio fértil, lleno de historias por contar y personajes por descubrir”, concluye el cineasta. Efe