derechos humanosBogotá, 27 ago (PL) El miembro del Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos Jairo Ramírez declaró que las protestas en Colombia son el resultado de una política de contención social acumulada por años, que llegó a la saturación.

Desde el 19 de agosto la nación suramericana vive una jornada de paros y marchas contra las políticas económicas promovidas por el Gobierno y los Tratados de Libre Comercio, que están acabando con el campo y la vida del pueblo, afirman los manifestantes.

A los campesinos se les rebosó la copa y han salido a afrontar esta política de violencia. La situación se ha desbordado y llegó a un punto que el Gobierno no calculó, expresó Ramírez en declaraciones exclusivas a Prensa Latina.

En opinión del también asesor de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo existía una contención de la sociedad que ahora ha estallado simultáneamente porque en los ochos años del Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) se generó una política de terror que impidió que la gente se movilizara.

«Ahora se producen estos estallidos y como un castillo de naipes uno tras otro de los sectores sociales se van sumando al paro», agregó.

Ramírez lamentó el manejo inapropiado del Estado en las protestas sociales recurriendo siempre a enviar a la fuerza pública a golpear, intimidar y dejar sin soluciones los problemas.

Los manifestantes, enfatizó, piden que se reviertan los Tratados de Libre Comercio y la imposición de unos acuerdos que afectan a crecientes sectores de la sociedad colombiana.