Germán Patiño, fundador del Petronio, asegura además que el bambuco colombiano es de origen negro y nació en el pacífico.
En el meridiano de la versión número 17 del Festival Petronio Álvarez, Germán Patiño, su fundador, hace un balance de lo que hasta ahora ha sido uno de los festivales que más recuerdo está dejando en sus asistentes y desde ahora empieza a preocuparse por corregir y adicionar cosas para la versión del 2014.
Con una sonrisa por sentir que Cali le sigue cumpliendo a lo que para él es el festival folclórico más grande del mundo, Patiño, en charla con El Espectador del Petronio, hace un análisis de los tres primeros días y una predicción de lo que posiblemente serán los dos días de cierre de un festival que tiene paralizada a la sultana del Valle
En cuanto al libro Con vose de caramela.
El libro ha tenido muy buena recepción. Ha sido recibido por gente conocedora de la música del pacífico. Es un trabajo de varios años que en realidad abarca distintas preocupaciones sobre el tema de la música del pacífico, que es tan desconocida de todo el país.
¿Cuál era la intención de este tipo de publicaciones?
Hacer conocer los aspectos esenciales de la música del pacífico, qué es y cómo se interpreta.
¿Quién lea el libro qué es lo primero que se le debe quedar?
Que la principal y la primera de las grandes músicas de Colombia, el bambuco, es de origen negro y nació en el pacífico y sigue siendo el alma de la música del pacífico.
¿Cuál ha sido el balance en estos tres primeros días del festival?
Lo que sucedió en el primer día de eliminatorias fue de gran calidad y llamó la atención por lo que se presagia un festival desde el punto de vista del público, supremamente exitoso.
En cuanto a lo musical, ¿cuál es el balance que se puede ir sacando?
Yo creo que vamos bien. Estamos en la música del pacífico que es lo importante, aquí la gente no está oyendo ningún otro tipo de música que no tenga que ver con el pacífico, no se ven géneros en donde lo que se habla es pura “perratería” y afortunadamente el Festival aquí los está desplazando. La gente vibra por la música y eso me parece un logro muy importante.
¿Qué le ha hecho falta al Petronio en estos tres días y qué se espera para los siguientes dos?
Yo creo que la falla que existe notable es la calidad del sonido que se transmite por televisión, debido a que el sonido que se transmite en vivo es digital y en Colombia aún no se tiene este tipo de tecnologías. Por ende, la calidad del sonido que la televisión transmite es muy diferente de lo que realmente sucede en el escenario. Esperemos que a futuro la televisión tenga la capacidad técnica para transmitir digitalmente el sonido y que los colombianos puedan disfrutar de la calidad del sonido del festival.
¿Para este fin de semana cuántas personas pueden venir?
El año pasado se calcularon 120.000 personas y gente que se quedó por fuera de las canchas. La verdad yo creo que este año se quedará más gente afuera y tendremos los mismos 120.000. Eso es realmente muy bueno, como dice el doctor Guillermo Carmó, el doctor en musicología que está sirviendo de jurado y que conoce todo el mundo, el Festival del Petronio Álvarez es el festival folclórico más grande del mundo y yo creo que es así, no conozco otra experiencia igual.
¿Frente a la presencia de los jueces internacionales de la Unesco, qué proyección internacional está teniendo el evento?
La proyección internacional del evento lo dará la música y los mismos músicos. Los jueces son una garantía, obviamente, para el concurso porque tienen una gran experiencia como productores y músicos y se dan voces autorizadas para dar a conocer este tipo de música en otras partes del mundo y eso está bien.
¿Qué recomendaciones ya se están teniendo para los próximos festivales?
Yo pienso que ya se debe empezar a trabajar en la categoría Libre, que es la que hacen los músicos urbanos de origen académico y tratan de hacer una música progresiva con fusiones y hay que trabajarle mucho más porque es una categoría que ya tiene una gran proyección.
Digamos que los grupos ganadores de esta categoría han tenido una gran experiencia y un gran éxito y para lograr más de eso necesitamos que nuestros académicos se pongan en contacto con la música tradicional y así tendremos mayor éxito. Eso no se hace desde las universidades sino viajando a los pueblos y tocando con ellos, que son los que la producen.
Una invitación
Vengan a lo que falta del Petronio, es un festival que tiene la capacidad de reunir a mucha gente, vender licor sin ningún problema y que no se forme ninguna riña, porque esta cultura hace una familia.
Por: Elespectador.com
