Ecuadorean presidential candidate RafaelQuito, 19 nov (PL) El presidente Rafael Correa recalcó hoy que la transnacional petrolera Chevron es culpable del daño ambiental y humano que provocó su filial Texaco en vastas zonas de la Amazonía ecuatoriana.

En mi opinión, no solo es culpable, es recontra culpable, sentenció Correa, durante una rueda de prensa ofrecida este martes en la suroccidental ciudad portuaria de Guayaquil.

El mandatario negó, además, que el gobierno ecuatoriano haya interferido en la demanda civil interpuesta por 30 mil pobladores de la Amazonía contra Chevron, y que terminó en 2011 con un fallo condenatorio para la compañía estadounidense.

Que Chevron demuestre que el gobierno ha interferido en el juicio y yo renuncio a mi cargo, aseveró Correa tras aclarar que el Estado tiene por norma no inmiscuirse en los juicios entre civiles.

Apuntó que el gobierno decidió involucrarse después que la transnacional inició una campaña de desprestigio contra la Justicia ecuatoriana, y demandó al país andino ante el Tribunal Internacional de Arbitraje de La Haya.

La semana pasada, la Corte Nacional de Justicia de Ecuador ratificó la sentencia por contaminación ambiental dictada por el tribunal provincial de Lago Agrio, aunque redujo a 9 mil 500 millones de dólares el monto de la indemnización que Chevron tendría que pagar a los afectados.

La petrolera, que achaca la contaminación a la estatal Petroecuador, y acusa a la Justicia ecuatoriana de corrupta, también entabló un pleito contra los demandantes en una corte federal de Nueva York.

Según datos aportados por las autoridades entre 1964 y 1992 Texaco derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema, vertió otros 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas en los suelos y ríos, y quemó 235 mil millones de pies cúbicos de gas.

Ecuador continuará defendiéndose en el tribunal de La Haya, diciéndole al mundo que Chevron es culpable, reiteró Correa, quien el 17 de septiembre pasado inició una campaña internacional para denunciar la contaminación provocada por la petrolera en el país andino.