El presidente habló sobre el tema de la paz en la clausura del Foro Anual Parlamentario.
Sin nombrar directamente al procurador Alejandro Ordóñez, quien la semana pasada estuvo de visita en La Haya expresando su preocupación a funcionarios de la Corte Penal Internacional (CPI) por lo que él considera “dejar por fuera el castigo penal” a los miembros de las Farc en un eventual acuerdo de paz, el presidente Juan Manuel Santos ‘le jaló las orejas’ al jefe del ministerio público y dijo en el Congreso que tocar ese tema en instancias internacionales solo le corresponde a él “como jefe de Estado”.
“Ni siquiera las cabezas de las otras ramas del poder público, de los entes de control y fiscalización, o de los demás órganos constitucionales –a quienes respeto profundamente– representan la posición de Colombia ante otros Estados o ante organismos o cortes internacionales (…)Es bueno que así quede claro, para evitar distorsiones”, enfatizó el presidente.
El mandatario sostuvo que la Constitución es tajante al respecto y no establece ninguna excepción al principio fundamental “cuyo respeto” es esencial para defender los intereses vitales del país, “por ejemplo en materia de paz y de valoración del funcionamiento” de la administración de justicia.
El presidente hizo el pronunciamiento ayer al clausurar el 35° Foro Anual de Parlamentarios Construyendo una paz estable y duradera: el rol de los parlamentarios en el apoyo a los procesos de paz, en el Congreso de la República.
En días anteriores, el presidente de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Leónidas Bustos, también criticó el pedido de Alejandro Ordóñez a la CPI y dijo que era apurada por lo que en el proceso de paz con las Farc solo se han firmado dos acuerdos de los cinco que fueron programados.
“Sería bueno esperar que termine el proceso de paz y luego idear a través de una ley cuáles serían los mecanismos para garantizar la efectividad del derecho de las víctimas”, dijo el magistrado a Noticias Uno.
En su reunión la semana pasada en La Haya con la primera vicepresidenta de la CPI, la juez Sanji Monageng y la fiscal Fatou Bensouda, el procurador Ordóñez les expresó su preocupación, de llegarse a conseguir un acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana, “que se basen exclusivamente en la justicia restaurativa (verdad y reparación)” y se deje por fuera el castigo penal exigido por el Estatuto de Roma de la Corte.
Esto, según el jefe del ministerio público “significaría impunidad” y una paz no sostenible que “podría impulsar posteriores actos de violencia en el país”.
El procurador General de la Nación fue más allá y dijo que la entidad a su cargo estaría “dispuesta a solicitarle a la Fiscalía de la CPI, en calidad de representante de las víctimas, que active la jurisdicción subsidiaria, buscando que exista un castigo para los máximos responsables de los crímenes de competencia de la Corte, es decir, delitos de guerra, de lesa humanidad y genocidio”.
Paralela a la visita de Ordóñez a La Haya (Países Bajos), el presidente Santos se reunió en la Casa Blanca con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, al que le pidió apoyo para con los diálogos de paz de La Habana.
Al final de esa reunión, el presidente estadounidense calificó de “audaces y valientes”, los esfuerzos del Gobierno de Juan Manuel Santos para conseguir la paz en Colombia.
POR: ALEJANDRO ROSALES/EL HERALDO
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