Santiago de Cuba, 5 mar (PL) Una manera de hacer justicia a la obra del escritor colombiano Manuel Zapata Olivella es el título Por el sendero de sus ancestros, presentado hoy aquí durante la XXIII Feria Cubana del Libro.
Con la presencia del doctor Alfonso Múnera, secretario general de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y autor de esa compilación, fueron expuestos los aportes del novelista, ensayista, periodista y antropólogo, cuya contribución es decisiva en las indagaciones afrocaribeñas.
Publicada por la Editorial Oriente y la Casa del Caribe, la obra es la primera que recoge el prolífico quehacer de Zapata, quien, negro él mismo, consagró su vida a enaltecer la impronta de los africanos y sus descendientes, así como la cultura popular tradicional de Colombia, en particular de su entorno caribeño.
El texto abarca desde notas periodísticas de folclor musical hasta ensayos antropológicos y se considera imprescindible para el estudio de la génesis del pensamiento postcolonial contemporáneo en América Latina y el Caribe.
La doctora Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales e Historiadora de la Ciudad, calificó de impresionante el reflejo de la cultura negra de la costa colombiana en esas páginas, mientras que la escritora Aida Bahr exaltó las afinidades entre Zapata Olivella y José Martí.
Por su parte, Múnera aludió a su conexión existencial con el creador, por los orígenes desde la infancia, y dijo que saldaba una deuda porque su enorme trayectoria no había sido suficientemente reconocida al enfatizarse solo en su condición como novelista.
Resaltó el académico que fue este intelectual quien llevó a Gabriel García Márquez, en la década de los 60 del pasado siglo, a recorrer en una suerte de viaje a la semilla, los territorios que darían lugar a su reconocida pieza literaria Cien años de soledad.

