cantante-frank-fernandezLa Habana, 10 jul (PL) Las manos del rey Midas reencarnaron en las del pianista y compositor cubano Frank Fernández para regalar a la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina un concierto esplendoroso.

La misión fundamental del artista es comunicarse con el público, aseveró el maestro en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, para justificar numerosos alardes técnicos que todos comprendieron como parte de su naturaleza bestial, arrolladora y sumamente pasional.

El eminente pianista, entrenado en el Conservatorio Chaikovski de Moscú, interpretó obras de extraordinaria sensibilidad como Fantasía cromática y fuga, de Juan Sebastián Bach; y las muy conocidas Serenata y el Ave María de Franz Schubert.

Con tres danzas del cubano Ernesto Lecuona, quebró la paciencia del público para contener los aplausos hasta el final de un bloque, las ovaciones llegaron en La comparsa, tocada después de la ágil Gitanerías y seguida por la sensorial Malagueña.

Fernández pensó cerrar el concierto con la Suite para dos pianos, compuesta por él mismo a modo de recorrido por diversos ritmos latinoamericanos como el vals joropo, la conga, la habanera y el zapateo.

Ningún público ha logrado vivir esa experiencia con serenidad, por suerte tras una lluvia de bravos, el Maestro tocó Quiéreme mucho, de Gonzalo Roig, e invitó a todos a cantar este tema y luego La damisela encantadora, de Lecuona.

¿Hay algo más lindo que sentirse acompañado?, preguntó a modo de respuesta cuando algunos en el patio le expresaron asombro por su capacidad para compartir de manera desenfadada durante el espectáculo.

El punto final lo dio una noticia: el triunfo del equipo de fútbol argentino en el partido que devolvió el orgullo y la esperanza a América Latina en el Mundial.

Para celebrar esa victoria, el artista interpretó el célebre tango Volver, igualmente coreado por el auditorio.

Prensa Latina es una ventana al mundo a la cual dedico este concierto con cariño y respeto por ser un baluarte de la cultura, sostuvo el multipremiado artista.

Algunos críticos señalan a Fernández como un ser tocado por la divinidad, basta verlo en el piano para entender razones de sobra de este y otros merecidos epítetos.