
Damasco, 7 sep (PL) Pese a la guerra que desangra Siria desde hace tres años, las autoridades trabajan hoy para rehabilitar un anfiteatro romano ubicado en la norteña ciudad de Jableh.
El jefe de las obras de rehabilitación, Kinda Kherbek, precisó que las labores en los últimos meses incluyeron la instalación de paredes, bancos y escaleras de piedra caliza.
El anfiteatro de Jableh fue construido a finales del siglo II para acoger a 10 mil espectadores y es considerado uno de los principales de su tipo en el mundo.
Se calcula que en Siria existen más de 18 mil sitios arqueológicos, pero muchos de ellos están en peligro de desaparecer por la guerra, que en tres años ha causado más de 190 mil muertos.
La Ciudad Vieja de Damasco, Bosra, el casco antiguo de Alepo, las ruinas de Palmira, el Crac de los Caballeros, la Ciudadela de Saladino y los pueblos antiguos del norte, están inscritos en la lista del patrimonio mundial de la Unesco.
En los últimos tres años, muchos de esos lugares fueron saqueados por los extremistas armados para obtener dinero, en combates o simplemente por considerarlos contrarios al Islam.
La lista de daños es interminable e incluye el monasterio de Saydnaya, fundado por el emperador Justiniano a mediados del siglo VI, las ruinas grecorromanas de Apamea y el Crac de los Caballeros, fortaleza construida por los cruzados.
