coclearEn promedio cada mes se practican seis implantes cocleares en los diferentes centros de audiología en la ciudad.
Hoy se celebra el Día Mundial del Implante Coclear, procedimiento que ha sido estudiado por 38 años desde su invención. En Barranquilla se realizan en promedio seis cirugías por mes, según clínicas especializadas.

“La calidad de vida que adquiere una persona con insuficiencia auditiva cuando es sometida a un implante de cóclea es inmejorable”, así lo describe el  otorrino Jaime Gustavo Hernández, en el marco del Día Mundial del Implante Coclear, que se celebra hoy.

Esta técnica que se ha estudiado durante 38 años desde su invención, en la ciudad de Viena, Austria, se ha puesto en práctica solo desde hace 11 y ha mejorado la audición a 124 personas con discapacidad  auditiva en Barranquilla.

“El primer implante que se realizó fue en un día como hoy en 1977, pero a Colombia llegó hace 20 años, proporcionando resultados realmente favorables para los pacientes”, afirma Hernández.

Según el censo del Dane de 2005, en Colombia  17 de cada 100 ciudadanos con discapacidad tienen limitaciones permanentes para oír. Esto se debe a la disfunción auditiva que sufre el oído interno, exactamente en la  cóclea, donde hay cerca de 20.000 minúsculos vellos que convierten los sonidos en impulsos nerviosos que llegan al cerebro.
“Cuando estas fibras nerviosas por alguna razón no funcionan, se hace necesario un implante completo de la cóclea”, explica el especialista.

Edgar Avilán Cáceres es un egresado del Conservatorio de Música del Tolima, trabajaba en Cartagena como director y fundador la Orquesta Filarmónica Juvenil de Comfenalco. En una presentación sufrió repentinamente una sordera súbita.

“Eso fue en diciembre de 2011, estando en un concierto ante 700 personas en el teatro Adolfo Mejía. Sentí que  todo quedó en silencio, mientras los muchachos seguían tocando, yo no escuchaba absolutamente nada. Esto duró  30 segundos,  luego recuperé poco a poco la audición, pero no completamente”,  cuenta el músico.

Sin embargo, la pérdida de audición parcial sirvió para que Avilán tomara conciencia de lo importante de cuidar este sistema sensitivo, teniendo en cuenta la permanente exposición que tenía con el alto volumen de las amplificaciones.

“Duré un año sin escuchar con claridad el mundo que me rodeaba, hasta que en 2012 pude recibir por parte de la EPS, el implante coclear”, y agrega que “este invento ha cambiado mi vida al recuperar hace unos meses la audición. Pude ofrecer un concierto de gala en el mismo Teatro Adolfo Mejía con la maestra Francesca Canali,  quien es flautista de la Orquesta Filarmónica de Salzburgo. Pudiendo oír retomé  mi carrera musical”, señala Avilán Cáceres.

Implantes en B/quilla.

Según el director del centro de audiología e implantes cocleares de la clínica de Medellín, Jaime Hernández, en Barranquilla este tipo de procedimientos son frecuentemente realizados para brindar un restablecimiento del sentido de la escucha, a la comunidad discapacitada que se encuentre dentro del régimen de salud”.

Evolución del implante. 

El desarrollo de la idea ha evolucionado en los últimos años. Desde 1975 cuando se creó el primer implante coclear, que contaba con una serie de cableado y caja de medidores externos, haciendo más densa la recuperación del paciente.

La fonoaudióloga Cecilia Suárez explica que “actualmente los implantes que salieron al mercado el año pasado, solo constan de dos partes: un procesador de audio externo, situado detrás de la oreja que está sujeto por medio de un imán a la parte interna; y un implante interno, el cual se coloca debajo de la piel mediante una cirugía; su papel es captar los sonidos que luego transmite al implante”.

Este procedimiento es realizado bajo la aplicación de  anestesia general y tiene una duración de cuatro a seis horas en el quirófano.

Antes y después.

La audióloga barranquillera Josefita Márceles recomienda no dejar de ayudar a las personas con discapacidad auditiva, especialmente porque su limitación no se percibe a primera vista. “A una persona invidente la ayudamos, porque su discapacidad es apenas evidente; sin embargo, a un sordo, no lo podemos identificar a simple vista. A esta población la debemos tener muy en cuenta”, aduce la profesional.

Por otra parte, la especialista explica que “cuando una persona recupera su audición gracias a la implementación de un implante, los cuidados deben  ser estrictos, puesto que los sonidos los va ir percibiendo poco a poco y con niveles de densidad avanzados”.