cipresbolivarPor Adalys Pilar Mireles

Bogotá, 2 jul (PL) Botánicos colombianos intentan preservar un pino ciprés de tres siglos apreciado por Simón Bolívar, árbol que perdura en la quinta bogotana donde vivió el Libertador por temporadas entre 1821 y 1830, confirmaron hoy expertos.

De conjunto con especialistas buscamos fórmulas eficaces para perpetuar esta reliquia natural ligada a la vida del patriota, comentó a Prensa Latina Hugo Hernán Pedraza, jardinero principal del paraje, situado en el centro de esta ciudad.

Con la ayuda de estudiosos del jardín José Celestino Mutis pudiéramos alargar la existencia del viejo ciprés, custodiado con celo por los trabajadores de la Quinta Bolívar, añadió.

Lograr descendientes a partir de sus semillas es otra de las alternativas para conservar parte de la historia asociada al caudillo independentista, quien admiraba también a los cedros rojos, nogales y hortensias de ese escenario.

Con un tronco que sobrepasa los ocho metros de circunferencia, el añejo ejemplar permanece erguido a la entrada de la hacienda, ubicada muy cerca de los cerros Monserrate y Guadalupe.

En las montañas, símbolos de esta capital, nace el río Vicachá, que humedece la propiedad.

Más de 600 variedades vegetales habitan en unos 10 mil metros cuadrados, cuidadas por Pedraza desde hace más de tres décadas.

A través de antiguos canales viaja el agua para bañar el lugar, cubierto también de agapantos, lirios, cerezos, rosales y helechos.

El ciprés de 300 años es una suerte de abuelo del frecuentado sitio, actualmente museo, todos lo protegemos y observamos, el árbol estaba aquí antes de la llegada de Bolívar en 1821, aseguró.

Muy cerca de la alcoba donde reposaba el político y guerrero durante sus estancias en Colombia, asoman las rosas, una de sus flores preferidas junto a las hortensias azules y blancas.

Según apuntes históricos, el precursor de la emancipación americana estuvo en la finca un total de 426 días, en seis ocasiones.

Además del curioso ciprés, muy cerca de la alberca ideada por Bolívar sobrevive un nogal del siglo XIX, la colección de antigüedades botánicas está integrada igualmente por un espigado eucalipto cuya edad oscila entre los 180 y 190 años, precisó Pedraza.

Estoy feliz de cuidar estos tesoros, especialmente las plantas con las que convivió el héroe, confesó el horticultor quien se auxilia de obreros para recoger las hojas y hacer los arreglos del vergel.

En la quinta se conservan algunos objetos de uso personal que pertenecieron a Bolívar, su cama, un baúl, dos espejos, así como el piso original de parte de la cocina y el comedor, donde realizó banquetes y tertulias, muchos en compañía de la quiteña Manuelita Sáenz.

La residencia principal recrea escenas de la vida en esos predios, entre muebles de aquella época y retratos originales, admirados hoy por miles de visitantes.

ucl/ap