La Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (Nasa) anunció que su telescopio Kepler ha detectado el primer planeta en una zona habitable en la órbita de una estrella similar al Sol, lo que le convierte en uno de los mejores candidatos para albergar vida extraterrestre. Los expertos de la Nasa lo han bautizado como Kepler-452b, utilizando la nomenclatura habitual para esta misión, y lo han apodado el “primo, más grande y más viejo de la Tierra”.
En una rueda de prensa, Jon Jenkins, jefe del equipo de análisis de datos del telescopio Kepler, explicó que por primera vez han conseguido detectar el paso de un planeta delante de una estrella del tipo G2, la misma clasificación del Sol. En el exoplaneta Kepler-452b existe “una posibilidad sustancial de vida extraterrestre”, al poder albergar agua en estado líquido y ser un caldo de cultivo de formas orgánicas. El planeta recibe un 10 % más energía de su estrella que la Tierra, ya que el astro está en un estadio más avanzado de su vida, por lo que emite más brillo y es más grande, aunque la temperatura podría ser muy similar a la que se disfruta en el ‘planeta azul’.

