Editorial/vanguardiavalledupar/20/03/11

Ya se acerca el festival y aparte del cuestionamiento propiciado desde ángulos contradictorios de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, aún no hay acuerdo con la hacienda municipal, respecto de los impuestos que el evento debe pagar.

En una intervención radial, el Alcalde dejó claro que el Festival tiene que pagar los tributos producto de la organización de conciertos y todo tipo de actividades que con ánimo de lucro se realicen en la versión próxima a comenzar.

Entonces, lo que falta para despejar la incertidumbre sobre el tema de impuestos, será que se pongan de acuerdo la Fundación y la administración municipal, en el sentido de estipular las condiciones de cómo será el desembolso o pago, dentro del marco de modalidades que el Estatuto de Rentas Municipal tiene estipulado para cobrar sus cánones.

Y no debe ser difícil porque la infraestructura publicitaria que tiene la organización del festival, la cual sobrepasa la temporada del evento y las fronteras convencionales de los estados, es atractiva a cualquier ente territorial que quiera vender internacionalmente su imagen o que tenga el firme empeño de fortalecer el turismo, convencido de que la industria sin chimeneas es la alternativa para redimir una economía deprimida por las vicisitudes.

Además, la secretaría de Hacienda Municipal debe estar muy atenta durante el evento, para ejercer el cobro del impuesto de Avisos y Tableros a todas esas empresas que publicitariamente contaminan a la ciudad y que exclusivamente tributan en la ciudad donde tienen su sede administrativa, dejándonos solo la basura que la empresa de aseo debe limpiar al terminar el encuentro de acordeones.

El festival es de todos y todos tenemos que apoyarlo, solo pongamos de acuerdo la legalidad y la conveniencia, para lograr un acuerdo equitativo donde salga ganando el pueblo vallenato, huérfano de los grandes eventos folclóricos y  culturales que marcan pauta mundialmente.