Al ‘Kelo’ Figueroa se le recuerda tal vez como el primer músico de los llamados secundarios que se atrevió a demandar a los cabecillas de la agrupación ‘Los Diablitos’, integrada por Omar Geles y Miguel Morales, por despido injusto de ese conjunto, en el que se desempeñaba como guacharaquero.
Tal determinación obligó a los mencionados músicos a cancelarle una millonaria indemnización y a la vez sirvió de plataforma para que los demás integrantes utilizaran esta herramienta para reclamar sus emolumentos, ya que anteriormente eran vulnerados, no les reconocían ninguna prebenda, lo que originó una primera y segunda generación de músicos acompañantes condenados a vivir y morir en la degradación.
Con el paso del tiempo, los juzgados se han convertido en las instancias donde estos trabajadores logran la remuneración reclamada ya que aun muchos son renuentes a las liquidaciones convencionales y legales.
Algunos de estos episodios han trascendido a la ‘celebridad’, por lo rimbombantes y la negativa de algunos jefes a acatar los fallos de la Justicia, los que han generado procesos largos que bien pudieron haber terminado en conciliaciones.
Entre estos casos se recuerdan los de Farid Ortiz con un auxiliar conocido como el ‘Chino’, quien quedó parapléjico después de sufrir un accidente de tránsito cuando se movilizaba con el cantante en una camioneta de las llamadas ‘cuatro puertas’; años más tarde falleció sin que se le cumpliera un reclamo de indemnización.
También es famoso el caso de ‘Peter’ Manjarrés con su ex corista Ítalo Todazo, cuyo proceso ha estado en audiencia ante el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Valledupar, pero no han llegado a ningún acuerdo.
Todaro reclama una pensión por el accidente que sufrió cuando el bus de la agrupación se accidentó en diciembre de 2008, cuando viajaban de Tunja hacía Bucaramanga; a partir de ahí el ex corista dice tener problemas de salud y no ha vuelto a trabajar, por lo que exige una millonaria compensación.
Pero son muchos los casos que no trascienden y que son a veces conciliados o pagados a través de terceros, y otros que por temor no reclaman y prefieren el silencio.
Diomedes, en el ojo del huracán
El tema vuelve a tomar vigencia con la reciente aparición en los medios nacionales de un reclamo que viene haciendo un exauxiliar de Diomedes Díaz, que también requiere el pago de muchos años que estuvo asistiendo al ‘Cacique’ en el manejo de sus objetos personales.
Se trata de Germán Benedetti García, quien dice haber prestado sus servicios al cantante como asistente durante más de quince años y que este con evasivas e incumplimientos le ha ‘bailado el indio’, por lo que resolvió impetrarle una demanda.
Dice el reclamante que lleva más de tres años detrás del pago, pero que no han prosperado los recursos de embargo, pues los bienes del artista están a nombre de terceros.

En calles, esquinas, parques y reuniones Benedeti, el popular Pupi anda con un cartapazo debajo del brazo en busca de su redención.
Luis Oñate Gámez.
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