La Habana, 27 abr (PL) Las delegaciones del gobierno de Juan Manuel Santos y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) prosiguen hoy aquí los diálogos de paz en medio de expectativas de llegar a acuerdos en el tema agrario.

En las tres jornadas transcurridas luego de un receso de un mes, sobresalen las expresiones de ambas partes acerca de la voluntad de concretar avances en el asunto del desarrollo agrario, el primero de la agenda, para poder pasar al segundo, referido a las garantías para la participación política.

Los otros puntos incluidos en el programa de las conversaciones, iniciadas el 19 de noviembre en su sede habitual del habanero Palacio de Convenciones, son el fin del conflicto armado, la solución al problema de las drogas ilícitas, los derechos de las víctimas y los mecanismos de verificación y refrendación de lo pactado en la mesa.

Además de las manifestaciones a favor de lograr acuerdos el tema agrario, otro indicio sobre las posibilidades de trascenderlo es que ya se prepara la cuestión de la participación política con un foro previsto del 28 al 30 de abril en Bogotá.

El propósito del encuentro es recoger las opiniones de la ciudadanía en torno al asunto, para así enriquecer el análisis en la mesa, según las partes.

Por otro lado, el jueves último la guerrilla se dirigió a la prensa para difundir un mensaje de agradecimiento a congresistas de Estados Unidos, con motivo del respaldo al proceso de paz expresado por ellos en una carta enviada al secretario de Estado de ese país, John Kerry.

La insurgencia reconoció la preocupación de los congresistas con respecto a las víctimas del conflicto, con énfasis en los más de cinco millones de desplazados por la masacre de Unión Patriótica (partido surgido en 1985 tras la desmovilización de varios frentes guerrilleros) y más de tres mil personas ejecutadas extrajudicialmente durante el gobierno de Álvaro Uribe (2002- 2010).

Asimismo, la guerrilla solicitó ayuda a los congresistas para conseguir incorporar al equipo al comandante Simón Trinidad, quien permanece en cárceles norteamericanas cumpliendo una condena de 60 años.

El reclamo de Trinidad ha sido constante desde el inicio de la mesa de conversaciones, pues las FARC-EP consideran que su experiencia puede contribuir al desarrollo del proceso de paz, el cual tiene a Cuba y Noruega como garantes.