pablo-guayasaminPor Reina Magdariaga

Quito, 11 mar (PL) La Fundación que lleva el nombre del pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín enaltece hoy la figura del artista, quien falleció hace 15 años sin ver terminado su arquitectónico proyecto de La Capilla del Hombre en esta capital.

En tal sentido, el presidente de la Fundación, su hijo Pablo Guayasamín, dijo a Prensa Latina que trabajan incansablemente por mantener viva la enseñanza del maestro, cuya obra cada día es más comprendida por la juventud.

Lamentablemente, esos aires de guerra alrededor del mundo no ha cesado, ni tampoco la explotación del hombre contra el hombre, comentó.

Por lo que, ese grito desesperado de Guayasamín presente en sus obras por la paz y por tener un mundo mejor es el tema por el que luchan los gobiernos progresistas de América Latina, expresó.

A propósito de ello, consideró que la obra del autor de Huacayñan, su primera gran serie pictórica, está influyendo en ese espíritu de lucha, al incrementar cada día la demanda de los países por exhibir sus creaciones.

«El pasado año estuvimos en Brasilia, ahora vamos a China y regresaremos a Brasil en el contexto de la Copa Mundial de Fútbol, del 12 de junio al 13 de julio de 2014. Asimismo tenemos previsto una exposición en Hamburgo».

Pablo (Guayasamín) señaló que el mensaje del también grafista y muralista no está dirigido solamente hacia América Latina, sino también a los países desarrollados, que -pese a tener una visión a futuro- también tienen miseria, marginación y analfabetismo.

Oswaldo no aró en el mar, y la Fundación que cumplirá 38 años tampoco lo ha hecho y eso es positivo, señaló.

Sobre la labor en la defensa del legado del artista que realizan las casas de Guayasamín en España y Cuba, respondió que esos países comprendieron que el mensaje del pintor no era solo para América Latina y Europa, sino para todo el planeta.

Hay una propuesta de reabrir las casas en Chile y República Dominicana, que cerraron un tiempo y ahora se prevé su reapertura, adelantó.

Ante una interrogante sobre su nivel de satisfacción con lo alcanzado hasta ahora, dijo que siempre hay que hacer más, «pero estamos formando a nuestros hijos y nietos para que tomen las riendas y sea por siempre».

Sobre la afinidad con el pueblo cubano, dijo que para la Fundación, Cuba esta en un altar, es la guía, la esperanza y el camino que debemos seguir. Aquí no hay cambios, seguiremos con Cuba hasta la muerte, aseguró.