El mar y el cielo son los eternos acompañantes de un faro que cambia la vida de los cuatro personajes de la película.
El director Pacho Bottía presentó ayer en la Cinemateca del Caribe su última cinta, en la que explora los compromisos humanos. Podrá verse en cine a partir del 7 de agosto.
En la cima de un solitario islote de piedra llamado el Morro de Santa Marta se yergue un faro que tiene como misión iluminar el camino de los barcos que llegan hasta el puerto de la capital del Magdalena. Esta la escena con la que el director Pacho Bottía pone en movimiento los sucesos de su nueva cinta El faro.
Desde el comienzo del largometraje el director barranquillero, establece una complicidad con el espectador, advirtiéndole que intentará “tocarlo y hacerlo reflexionar” con una historia “sin grandes pretensiones” pero que narra pedazos de un suceso de la vida real.
La noticia de un homenaje al último vigilante del Morro de Santa Marta, un hombre que había vivido cerca de 40 años junto a su mujer en un minúsculo pedazo de tierra, fue el detonante para que Luis Fernando ‘Pacho’ Bottía decidiera rodar esa historia.
Para el director lo curioso de la historia de la pareja es que “se separaron cuando volvieron a tierra. Por un lado el guardafaro hablaba maravillas del sitio, del trabajo, de la gente que iba. Estaba maravillado. Por el otro la mujer no quería saber nada de eso, ni siquiera quería atenderme”.
Una duda le surgió a Bottía, creador del programa de cine de la Universidad del Magdalena, “¿Cómo es posible que una pareja haya vivido tanto tiempo ahí y tengan estas opiniones y sentimientos tan dispares? Después me di cuenta, analizando los personajes, que él tenía unos compromisos y unas expectativas diferentes a las de ella”.
La película relata la vida de cuatro personajes: la de Ángel, el viejo guardafaros cuyos días están contados y aún tiene una promesa pendiente por cumplir; la de Dolores, la mujer que lo abandonó hace veinte años jurando jamás volver; y la de Genaro y Ofelia, dos náufragos obligados a escoger entre un sueño de amor en tierras lejanas y el deber de salvaguardar la dignidad de este desolado paraje olvidado por el mundo.
La mayor preocupación del cineasta barranquillero “fue darle verosimilitud a los personajes”, por eso recurriendo a actores naturales como Roger Perea (Ángel) y Petrona Martínez (Dolores), quienes encarnan los papeles del guardafaro y su exesposa.
María Fernanda Morales, productora ejecutiva de la cinta, manifestó sobre el rodaje que “fueron condiciones duras, de 6 de la mañana a 6 de la tarde filmando con 35° al sol, sin sombra, durante 6 semanas”.Sobre el tono de la película, algo tranquilo para lo que acostumbra el público colombiano, consideró que “esta película tiene su público. Realmente no esperamos que sea una taquilla de Hollywood. Este es un cine de autor y es una película que encierra las características de Pacho”.
Andrés Castañeda, el actor que encarna a Genaro, hacer esta película “fue una experiencia enriquecedora. Trabajar con Pacho es muy valioso porque es un cineasta de gran experiencia y con mucho recorrido”.
El elenco lo completa la actriz Karent Hinestroza, conocida por interpretar a la esposa de Freddy Rincón en la serie La selección.
En cuanto a la musicalización el filme contó con el trabajo de Julio Reyes Copello, productor, compositor, pianista y arreglista, quien explicó que la música de El faro le llegó porque el lenguaje fotográfico y el ritmo de la narración lo “conmovieron profundamente”.
“Le dije a Pacho que siempre he pensado que en la costa colombiana hay unos personajes que parecen almas en su última reencarnación: son sabios, y por eso cantan cumbias y cantos de vaquería. Son cantos que contienen una nostalgia llena de sabiduría y en ellos me basé”, comentó Reyes, ganador de dos Grammy americanos.
Para el crítico de cine y docente universitario Julio Lara Bejarano, la cinta logra captar muy bien el trabajo que viene realizando Pacho Bottía, “algo que se pudo apreciar en otras cintas, privilegiando la estética y la historia”.
En la opinión de Lara “la película trata una mirada de la redención y la soledad, evadiendo los estereotipos del costeño”, y añadió sobre los personajes que“los encontramos buscando el camino de la salvación en sus vidas eligiendo aislarse del mundo y arraigándose cada vez más en un microcosmos del que son guardianes”.
Por último Lara manifestó que “es una película franca”, a la que calificaría como “marginal en su sentido narrativo y estético porque se aleja de lo convencional”. Por ese hecho de no ser frecuentes este tipo de exhibiciones en la cartelera para el docente de cine “resulta enriquecedor toparnos con este tipo de propuestas”.
El faro podrá verse en las salas de cine del país a partir del próximo 7 de agosto.
POR: ÁLVARO PIÓN SALAS @ALVAROPIONSALAS/ EL HERALDO
