Por Martha Sánchez Martínez
La Habana, 3 oct (PL) Pablo Milanés volvió a cantar en Cuba y lo hizo junto a otra voz sublime, la de su hija Haydée, para hacer reverencia a una destacada compositora cubana del siglo XX, Marta Valdés.
El auditorio del Teatro Mella de esta capital ovacionó la víspera al genial intérprete de 71 años de edad, que recientemente fuese sometido en España a una operación de trasplante de riñón.
Padre e hija compartieron el estreno de Pequeña Haydée, un tema obsequiado por Valdés a la joven Milanés en su último cumpleaños, cuando estaba embarazada.
Esta compositora dejó un aliento único en la música cubana, por eso será eterna, siempre habrá que cantar su música, aseveró Milanés padre, reconocido junto a Silvio Rodríguez y Noel Nicola como fundador de la Nueva Trova Cubana.
Los intérpretes arrullaron con dos canciones y la maestría al piano de Hernán López Nussa completó una noche deliciosa, con aires poéticos y reflexivos.
El VI Festival de Música de Cámara Leo Brouwer será recordado por regalos únicos como este, Milanés inició el concierto acapella con el tema La imaginación y casi al final la propia Valdés tocó a guitarra su popular Tu no sospechas.
Miembros de la Schola Catorum Coralina acompañaron a Milanés en una muy sentida interpretación de Aida.
La cantante de probada estirpe acaba de concluir la grabación de una antología de temas de Valdés que pronto será dado a conocer al público.
Brouwer elogió la voz de la joven, inteligencia y la selección de repertorio, además del trabajo particular en los arreglos musicales.
Milanés remató el espectáculo con el tema Palabras y no pocos se quedaron con deseos de escucharla también en canciones propias y en interpretaciones de obras de Descemer Bueno, como al inicio de su carrera.
La voz melodiosa de Milanés tiene ese extraño efecto de acariciar el tiempo, no cansa y en el momento de despedida necesitamos forzar la mente para concientizar la fuga.
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