Autor: Daniel Grajales |Twitter: @danielgrajalest|El Mundo|Medellin
El músico Sergio Tiempo presentará por primera vez su recital de piano en la ciudad, luego de que, en el 2013, fue acompañante del chelista de origen letón Mischa Maisky.

Cuando cumplió dos años, Sergio Tiempo no sólo sabía caminar, también podía tocar el piano. Este músico argentino-venezolano, quien alcanzó notoriedad internacional a los 14 años, cuando hizo su debut en el ciclo Grandes pianistas del Concertgebouw de Amsterdam, será el encargado de cerrar con su Recital de piano la X Temporada internacional de música clásica Medellín Cultural, hoy, a las 8:00 p.m., en el Teatro Metropolitano.
“Para mí Sergio Tiempo es uno de los grandes pianistas de nuestra época, y no sólo él, su madre, su abuela; es la familia más musical que hay, tocan todos y tocan muy bien, hacen conciertos a dos, a tres pianos, es una locura.
“Es un artista completo, hay personas que sólo son pianistas, pero él respira música, es de los grandes, es virtuoso y muy musical. Hay personas que sólo se quedan en lo de afuera, no profundizan, no están conectados a su corazón y él lo tiene todo”, aseguró la pianista antioqueña Teresita Gómez.
El recital
Tiempo se presentará durante una hora y veinte minutos, e interpretará obras de los alemanes Ludwig van Beethoven y Johannes Brahms, el polaco Fryderyk Franciszek Chopin, el francés Claude-Achille Debussy y el argentino Astor Piazzolla, entre otros compositores.
El maestro Jorge Hernán Arango explicó que “este es un programa especializado en música del romanticismo, porque están Brahms, Chopin y Beethoven. Además de tener la exigencia de obras de Prokófiev, que hacen parte de su repertorio virtuosístico”.
Según él, la inclusión de Piazzolla en la selección de obras hecha por Tiempo demuestra que “existe una conexión entre la música argentina, especialmente el tango, con la música europea del siglo XIX, ya que muchos europeos se fueron a Argentina a finales de siglo y compartían su música con los argentinos”.
El artista, quien en el 2013 fue el encargado de acompañar al chelista Mischa Maisky en su primer concierto en Medellín, habló de su regreso a la ciudad.
-Usted no está de acuerdo con que se diga que la música popular es menos importante que la música clásica, ¿tiene esto qué ver con la selección de obras de Piazzolla, por ejemplo, en el programa que presentará esta noche?
“Es muy interesante porque Piazzolla fue a estudiar con Nadia Boulanger, profesora de grandes músicos, y quería componer música clásica, pero ya era bandoneonista. Ella le preguntó qué era lo que hacía, él le mostró, y Nadia le dijo que eso era lo que tenía que hacer, eso lo impulsó a que se diera cuenta de que no hay una música más importante que otra. Creo que se podría hablar de las influencias de la música clásica y la música más popular, de una a la otra, pero el encasillamiento de las músicas no me gusta mucho, la música clásica es mi lenguaje más natural porque es lo que aprendí desde pequeño, no me atrevería a hacer jazz, por ejemplo”.
“Ahora, este programa no tiene nada que ver con todo lo que estoy diciendo. En realidad, surgió de una manera completamente sui géneris, a mí me llamaron hace tres años, para que escribiera un programa para un recital que daría en Londres, lo que yo quisiera hacer. Entonces, yo había acabo de tener a mi hija mayor Milan, era un momento muy revolucionario en mi vida, tener una hija, replantearme mi existencia y mis vínculos familiares, y se me ocurrió inventarme un programa en el que cada obra representara a cada persona de mi familia”.
-¿Con qué obra relacionó a cada uno de ellos?
“Empieza con Brahms, que representa perfectamente a mi hermana Karin, que es muy brahmsiana. Nelsón, mi segundo hijo, nació en marzo, entonces tuve que agregar, rápidamente, el Vals de Brahms, ese que le ponen a los niños para que duerman, esperando que eso funcionara con él, porque con Milan no dormimos durante tres años”.
“Luego, la Sonata de Beethoven, porque mi madre es una mujer de una pasión, de una vehemencia, de unos extremos; Romeo y Julieta de Prokofiev, que era mi sobrina Natacha, que era muy jovencita, por el colorido de esa obra y su magia. El Refletsdansl’eau de Debussy, es más yo, mi personalidad oculta”.
Ahora, la segunda parte del programa exactamente igual, comenzaba con seis estudios de Chopin, que fueron votados por el público, fueron seis estudios espantosos que tuve que tocar, y decidí que jamás iba a hacer eso (Risas), ahora lo cambié por seis preludios suyos”.
“Prole do bebê me inspiró la ternura, la belleza de mi hija Milan. Por otra parte, el tango, de Piazzolla, es mi papá, que es muy su estilo, lo llaman Gardel en la familia a veces. Mi mujer, Maud, se ofendió mucho, porque elegí para ella el final con Malambo de Ginastera, pero es que me inspira su tenacidad para llevar a cabo cualquier cosa si se lo propone”.
-En el 2013 usted acompañó a Mischa Maisky en su concierto en Medellín, ¿cómo fue esa experiencia, qué valor tiene ser el piano que acompaña?
“Desafortunadamente, a veces eso es visto como ‘ser acompañante de’, pero si uno se fija en obras como la Sonata de Rachmaninov que tocamos juntos, es casi acompañamiento de chelo. Entonces, creo que eso de acompañante no existe, en sonata sobre todo, salvo cuando son obras tipo miniaturas, que el piano está para sostener el violín; las sonatas son un verdadero dúo, no podría existir el uno con el otro”.
“Yo tuve la suerte de tocar con Mischa desde que soy muy joven porque Martha, que fue mi profesora siempre, empujaba para que yo tocara con él. En una de esas, me contactó para un concierto con él en Bruselas, yo tendría 18 años máximo y como soy vecino de Martha, ella me escuchaba a través de la pared cuando yo estudiaba. Después me enteré que de repente un día ella llamó a Mischa y le dijo ‘está listo’, me llevó de la oreja y me llevó a ensayar con él”.
“Cuando haces música de cámara tienes que escuchar, porque el otro está tocando y tienes que reaccionar ante eso. Mischa es un músico terriblemente creativo y espontáneo, era el mejor profesor para esto”.
-Ahora que estará sólo en el escenario, ¿qué podrá conocer el público de Sergio Tiempo?
“Para empezar van a ver que aquí todo lo que se propone sale de mí. Entonces, la visión holística de lo que estoy tocando es solamente mía, también es solamente mía la culpa”.
“Cada vez que me subo al escenario estoy muerto de miedo, no tanto por la gente, ni por la carrera, sino porque sé que no estoy en control de nada, por más que haya estudiado, todo lo que va a salir de ahí va a ser único y novedoso, por lo que espero que en ese momento voy a hacer lo que hace falta para que eso novedoso funcione. A veces funciona, otras no, a veces a medias”.
“Lo más difícil es aceptar mi propia fragilidad y mi propia inseguridad, no solo aceptarlo, sino quererlo, que es lo que puede dar lugar a un momento de absoluta magia que es lo que yo busco. No sé si lo consigo o no, pero si lo logro no sólo le permití esa fragilidad, sino que la invité. Así que bueno, veremos”.
-Ya pasó su primera presentación en Medellín y está a unas horas de la segunda, ¿cómo se imagina la tercera?
“Para empezar, me gustaría venir por más tiempo que el de los conciertos, quedarme mucho más para disfrutar”.
“Me encantaría poder venir para tocar con orquesta, con otra gente, es infinito todo lo que se puede seguir haciendo, es mucho de química, nunca se sabe cómo se va a dar la cosa con la misma gente. Al igual que no hay dos obras que se puedan tomar igual, no hay dos conciertos iguales, es una situación única y efímera, por mí vendría todo el tiempo”.
-Hablemos un poco de sus inicios, ¿cómo aprendió a tocar piano cuando tenía dos años?
“Yo no tengo ningún mérito en eso, la verdadera prodigiosa en eso es mi mamá, ella es capaz de hacer tocar a cualquiera, encuentra siempre los puntos fuertes de cada uno, para rescatarlos”.
“En mi familia todo el mundo tocaba el piano, pero sobre todo mi casa estaba llena de niños que tocaban el piano, porque mi mamá daba clases, lo raro hubiese sido no tocar el piano. Entonces, a los dos años, yo le dije ¿y yo?, ¿todo el mundo toca menos yo?’”.
-Martha Argerich era amiga de sus padres, por lo que usted inicialmente la veía como una tía, ¿cuándo descubrió que era su “heroína musical”, como la ha llamado?
“Eso fue muy raro, yo la conocí por mucho tiempo como alguien muy cercana a la familia. Un día, en un tren, mientras estaba viajando hacia Holanda con mi hermana, en la época del walkman, se imaginarán cuánto tiempo hace; ella me pasó una grabación de Martha tocando y apenas escuché las primeras cinco notas me quede electrocutado, fue como una revelación, porque conocí a alguien que conocía toda mi vida y realmente no conocía nadie”.
“Fue una revelación musical. Yo no sabía que se podía tocar el piano de esa manera, que se podían lograr ese tipo de colores, de sensaciones, de visiones, creo que sin duda alguna fue un momento muy clave en mi vida, porque fue lo que me impulsó a querer hacerlo yo también de una manera muy seria”.
“En mi caso siempre ha sido una lucha permanente, no fue fácil para mí la elección profesional, me interesaban otras cosas, las ciencias, la filosofía, actuar, escribir; pero yo ya hacía esta carrera sin darme cuenta. Muchísimas veces me planteé si quería hacer esto y, tercamente, me ganó la música”.
El pianista
Sergio Tiempo nació en Caracas, Venezuela, el 24 de febrero de 1972. Comenzó sus estudios de piano con su madre, Lyl Tiempo, a la edad de dos años e hizo su debut en concierto cuando cumplió tres.
En la Fondazione per il Pianoforte, en Italia, se formó junto a Dimitri Bashkirov, Fou Tsong, Murray Perahia y Dietrich Fischer-Dieskau. Sin embargo, su formación ha sido orienta principalmente por los frecuentes consejos de Martha Argerich, Nelson Freire, Nikita Magaloff y Gustavo Dudamel.
Se ha presentado con la Orquesta Filarmónica de Radio France en París, la Sinfónica de Singapur, la Sinfónica de la BBC, la Queensland Orchestra y la Filarmónica de Auckland, entre otras orquestas internacionales.
Entre sus grabaciones más exitosas se encuentran Gaspard de la nuit de Ravel y los Nocturnos de Chopin.
En 2009 recibió un Diploma al mérito de los Premios Konex como uno de los cinco mejores pianistas de la última década en Argentina.
Programa
Este será el programa que presentará Sergio Tiempo, esta noche, en su Recital de piano:
Johannes Brahms
- -Intermezzo en Si menor, Op.119 N°1
- -Vals N° 15 en La mayor bemol Op. 39
Ludwig van Beethoven
- -Sonata para piano Nº 23 en Fa menor, Op. 57
Claude-Achille Debussy
- -Refletsdansl’eau from Images, Set 1
Serguéi Serguéievich Prokófiev
- -Suite de Romeo y Julieta Op. 75 (selección)
Franciszek Chopin
- (Seis preludios)
Heitor Villa-Lobos
- -Branquinha de A Prole do bebê, Bk.1
- -Moreninha de A Prole do bebê, Bk.1
- -A Pobresinha de A Prole do bebê, Bk.1
- -O Polichinello de A Prole do bebê, Bk.1
Astor Piazzolla
- -Fuga y misterio
Alberto Ginastera
- -Malambo Op. 7
