El documental que narra el sueño profesional de dos arhuacas

“Ati y Mindhiva, como el árbol bajo el huracán” es una documental colombiano. Foto: Cortesía
En definitiva este ha sido el año de oro para las producciones audiovisuales en Colombia. Un ejemplo más es el de la artista colombiana Claudia Fischer, quien ha logrado grandes reconocimientos por su documental “Ati y Mindhiva, como el árbol bajo el huracán”.
Esta producción ha recibido hasta el momento cinco galardones como mejor documental corto del International Film Festival y mejor documental en el Comedy Movie Award de Yakarta-Indonesia (2014), mejor dirección de documental corto y mejor edición de documental en el International Filmmaker Festival Of World Cinema de Londres (2015). Recientemente, además, fue premiado a mejor largometraje en el St Tropez International Film Festival en Francia (2015).
Este documental narra la odisea de dos jóvenes mujeres de la tribu Arhuaca que buscan en la ciudad la posibilidad de acceder a la educación superior. La motivación por ser odontóloga y médica nace por los nombres dados por su abuelo Mamo (guía espiritual); Ati que significa madre creadora y Mindhiva sanadora. Tras el intento de ayudarlas, Fischer tiene la idea de grabarlas, convirtiéndose en la sombra que acompaña a estas jóvenes en la lucha por conseguir su sueño.
“Todo comenzó en mi casa ubicada en Sopó, Cundinamarca. Mi esposo tenía una escuela para niños, donde se enseñaban manualidades y otras tradiciones propias de la cultura colombiana. Ati y Mindhiva llegaron a través de un amigo en común buscando oportunidades de trabajo y educación, sin embargo era tarde, ya que la escuela estaba por acabarse”, narró Fischer.
Las hermanas, oriundas de la Sierra Nevada, dejaron su tierra con el fin de terminar su educación básica y acceder a la universidad. Ati y Mindhiva partieron a los 12 y 10 años respectivamente cuando los colegios cercanos en donde vivían cerraron.
Cada una de ellas llevaba alrededor de dos años tratando de ingresar a varias universidades y habían sido rechazadas, sin embargo Ati y Mindhiva no se daban por vencidas y seguían firmes en su objetivo. Fischer comprendió que su misión era ayudar a estas jóvenes emprendedoras, su primera idea fue difundir a través de los medios de comunicación las pocas oportunidades que tenían las mujeres de la tribu Arhuaca, sin embargo, su estrategia inicial no tuvo los resultados esperados, por lo que optó por grabar cada uno de los pasos que ellas daban y así registrar de primera mano la odisea de estas brillantes y perseverantes mujeres.
Es la primera vez que dos jóvenes mujeres de la comunidad Arhuaca dan su cara y voz para mostrar su mundo. Es un viaje enriquecedor y bello a la Sierra Nevada de Santa Marta, a través de los pensamientos y sueños. “Querer es poder, decía mi abuelo el Mamo”, añade Mindhiva, para ella esta es la mayor moraleja del documental.
