Foto: Andrés Rodríguez
La sorpresa del concierto de anoche de Carlos Vives fue la presentación de Lizandro Meza, que subió al escenario para cantar canciones como ‘Las tapas’ a dúo con el samario, quien lo llamó “el rey vallenato sin corona”.
POR: ANGIE K. PEÑA
El artista samario ofreció anoche un concierto de más de dos horas en el Romelio Martínez, como lo había prometido en septiembre.
¡Buenas noches, Barranquilla, este es el concierto que mueve a la ciudad!, fueron las palabras que el cantautor samario Carlos Vives pronunció a través de un video, mientras su banda lo acompañaba para interpretar Pa’ Mayté, la canción con la que abrió el concierto de anoche en el estadio Romelio Martínez.
Tal como lo había prometido durante su presentación de septiembre en Barranquilla, Vives se volvió a encontrar con los barranquilleros, luego de los inconvenientes técnicos con el sonido que tuvo en el más reciente presentación en la ciudad.
“Barranquilla, qué felicidad que nos veamos después de lo que pasó la última vez”, dijo Vives anoche, refiriéndose a su promesa de repetir el show.
La estrella de la música se subió al escenario a las 8:50 de la noche mientras que los miles de asistentes al viejo Romelio Martínez deliraban y coreaban sus canciones.
El espectáculo de la noche lo abrieron los grupos alternativos Agua e’ Yuyo y Stereocuco, que también pusieron a bailar al público que empezó a llenar las graderías y la gramilla desde las cinco de la tarde.
Vestido de jean y camiseta negra, interpretó temas como Bailar contigo y Cuando nos volvamos a encontrar que cantó acompañado del coro gigantesco que salía desde todos los rincones del escenario deportivo de la calle 72.
En su repertorio, y como ya es usual, incluyó clásicos del vallenato como La cañaguatera, con el que su eterno compañero de grupo, Egidio Cuadrado, hizo una interpretación magistral con su acordeón.
Luego vinieron El amor de mi tierra, Bailar contigo, Ella es mi fiesta, Mi amor eterno y Cuando nos volvamos a encontrar, entre muchos otros.
Como dato curioso, el cantautor lanzó dos balones de fútbol al público, lo que aumentó el delirio entre los espectadores.
Ya al final de la presentación y luego de dos horas de un espectáculo inigualable acompañado de luces y un sonido impecable, el público barranquillero despidió a la estrella samaria con el coro “Se sobró, Vives…”, cerrando así una cita pactada desde hace dos meses.
