POR: EDGARDO DE LA HOZ VILLALOBOS
Un orden inicial, para que todo coleccionista u organización pretenda poner en marcha una idea como la presente, debe partir debe tener en cuenta los siguientes aspectos:
1o. Instrucciones para clasificar y conservar discos
2o. Objetivos de las reuniones: Aprender y enseñar. Discoteca y Biblioteca
3o.- Cubrir todas las épocas en la escogencia
4o. El turbio rumbo para la herencia de las colecciones
5o.- Asociación de coleccionistas y melómanos
«No hay país de habla hispana , ni de otra lengua, que haya tomado tan en serio la tarea del coleccionismo, investigación y divulgación de la música del Caribe colombiano y de las Antillas mayores (Puerto Rico, Cuba y República Dominicana) del resto del mundo de habla hispana. Nadie puede con ustedes.» (Cristobal Diaz Ayala: investigador, erudito escritor cubano y formidable coleccionista).
En la actualidad abundan las reuniones de coleccionistas y melómanos en el país colombiano. Se destaca la música de la Región Caribe, dado que esta la constituyen una serie de atracciones sonoras, que convocan con regularidad desde hace más de medio siglo. a grupos organizados, a través de tertulias, cuyos miembros con su oído profundo, se deleitan con intensidad en reuniones periódicas, para escuchar ponencias variadas que ilustran cada día más y mejor a sus integrantes.
Las reuniones espontáneas de estas asociaciones se efectúan generalmente, con el patrocinio de algunas personas o grupos, quienes aportan una cuota específica y poseen un recinto particular con equipo de sonido y, en algunas ocasiones se reúnen en las Casas de la Cultura, en Bibliotecas con apoyo institucional. En estos núcleos se destacan dos o tres animadores culturales y musicales que exhiben sus discos, brindan detalles técnicos , fechas y circunstancias históricas sobre ellos, e incluso incitan a los asistentes a participar con inquietudes o para expresar sus opiniones y en ocasiones discrepar serena o airadamente.
Lo que se ha generado con tanto impulso natural y social, es justo aspirar a que debiera mejorarse en su desempeño con alguna sugerencias.
CLASIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE DISCOS Y CASETES.
Para iniciar hay que tener un balance exacto de los discos y demás que se tiene y, por supuesto, disponer los en un local o bodega fresca, donde estén a salvo de: la humedad, el polvo, el calor, el viento, el ruido y las plagas,entre otros factores .El acopio de discos debe encontrarse bien protegido y ordenado para obtener la busqueda con facilidad y comodidad para su disfrute.
Cuando las colecciones personales traspasan más de 500 discos o el millar, es recomendable no confiar solo en la memoria, pues allí empiezan las divergencias, dado que no existe una forma única, óptima y segura para preservar todos los materiales.
Es frecuente encontrar entre los coleccionistas de discos, que clasifican éstos así:
1. Artista principal (Aplican orden alfabético )
2. Género musical y estilo
3. Marca o sello discográfico
4. País de edición y emisión
5. Estado del disco etcétera.
Estas opciones son aceptables, pero resulta recomendable guiarse por aquellas que utilizan en Colombia las bibliotecas de mayor experiencia y tradición como la Biblioteca Luis Ángel Arango. Hay una sola diferencia que yo acojo, y consiste en empezar por el lugar de origen (departamento y municipio) de origen del músico, y luego hilvanar el orden enunciado anteriormente. Claro está que no serán las excepciones al realizar la clasificación, para distinguir los diversos aires musicales, las agrupaciones que las grabaron, vocalistas, años en los cuales fueron grabados. En estos casos de numerosos ejemplares, se hace necesario destinar unos cubículos especiales, para poder llevar a cabo una separación correcta, que permita futuras investigaciones oportunas.
OBJETIVOS DE LAS SESIONES.
«La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.»
Miguel de Cervantes y Saavedra.
Es deseable que las reuniones acuerden un Orden del Día, de tal modo que los asistentes estén enterados previamente, para poder prepararse e investigar sobre los artistas, discos y sucesos musicales que vayan a ser el objeto de la velada o tertulia para enseñar y aprender, y es aquí cuando resulta indispensable que haya un complemento con la DISCOTECA, por lo menos de la música folclórica y costumbrista
Si los ponentes que tomen la palabra se refieren a contextos y hechos históricos del artista, su época , el género , la región, su departamento o municipio, y grabaciones del mismo, se logra conducir e ilustrar a la audiencia hacia temas globales, como el examen sobre los componentes de la música (ritmos y melodias), o contextos históricos, técnicos y sociales que interesen al grupo.
Además de las presentaciones públicas, las colecciones han de servir para apoyar programas de radio y TV o generar información y análisis para escribir artículos en periódicos o revistas. Por supuesto también son deliciosos los aprovechamientos para grupos de amigos más limitados en tertulias alrededor de la música.
CUBRIR TODAS LAS ÉPOCAS.
«Escuchar exige un esfuerzo . Oír únicamente, no tiene ningún mérito, también oyen los patos.»
Igor Stravinsky
Se percibe entre los coleccionistas de música grabada, dos tendencias distintas y nítidas para distinguirlas.
Para tomar el ejemplo de las potentes y atractivas músicas sabanera y la vallenata, nos encontramos con un grupo nutrido cuya escogencia se inclina hacia las canciones añejas, hechas por juglares, tradicionalistas, costumbristas se detienen en Orquestas como las de Pacho Galán o Lucho Bermúdez, conjuntos como el de Aníbal Velásquez o Alfredo Gutiérrez Vital, Agrupaciones como Los Corraleros de Majagual, las canciones de Guillermo Buitrago, o como los juglares Luis Enrique Martínez, Alejandro Durán, Calixto Ochoa, Abel Antonio Villa, Colacho Mendoza, Lisandro Meza y otros de la misma escuela.
El otro grupo de coleccionistas de discos, está compuesto por elementos más jóvenes que han concentrado sus esfuerzos de recopilación en aires y artistas más contemporáneos, como los Hermanos López, Hermanos Zuleta, el Binomio de Oro, Jorge Celedón, Los Betos y Carlos Vives. Entre los ritmos bailables, se destacan Joe Arollo, Checo Acosta, Juan Piña, etcétera. Es notoria también la inclusión de grupos Cañamilleros o de Gaitas, Cumbiambas y Tamboras.
De manera sorprendente, la juventud actual se viene inclinando por la fusión de aires caribeños con ritmos ajenos, pero que ellos disfrutan a través de artistas conocidos, que han decidido incursionar en esa onda, tal como lo vienen haciendo reconocidas figuras como Silvestre Dangond, Kvrass y otros tantos.
LA HERENCIA DEL COLECCIONISMO.
En una reflexión que pide resolución cuando el dueño de una colección relevante, se le acaba la vida.
Las preciosas muestras que han costado tanto tiempo, dinero y sacrificios, de pronto se ven abocados a tirarlos a la calle como estorbo, o descuartizarlas en varias partes por los herederos, o en el mejor de los casos, venderlos por baratijas a los aprovechados compradores.
Somos testigos que los creadores de estos tesoros gramofónicos, dejan que el tiempo resuelva de la mejor manera esa preocupación, aunque existen casos excepcionales, donde uno de los hijos del difunto o difunta prosigue con igual ímpetu la tarea, con lo cual prolonga la colección dentro de su familia.
Por ello es recomendable que esas colecciones preciosas y ampulosas, sus dueños las estudien y destinen a las más indicadas instituciones donde puedan consultarlas; los estudiantes de música, los profesores de la misma disciplina y el público amplio en general .
Debe estudiarse con tiempo prudencial donde debe quedar ese acopio cultural y musical: academia de música, conservatorios, carreras de universidad, bibliotecas o museos o centros culturales pueblerinos, pero no dejar al garete y a que la suerte decida, alternativas que son muy arriesgadas en su eficacia social y pública.
UNIDAD REGIONAL Y DEPARTAMENTAL.
La mayoría de los recolectores y filiomanos caribeños, se han limitado a sus respectivas áreas de interés a la zona regional donde viven. Hay poco impulso y curiosidad para conocer otros lugares del Caribe y se reducen solo al lugar de su origen o donde residen, e inclusive carecen de motivación para desplazarse a otros lugares o departamentos, los cuales en muchos aspectos pueden contribuir al empleo de interpretaciones y análisis más amplios, que los simples datos de nombres y fechas .
En otras ciudades de Colombia, se viene observando un despertar hacía lo terrígeno, artístico y musical, bajo el amparo o patrocinio, no solo de algunas entidades gubernamentales, sino también vienen contando con el apoyo de sectores privados, que estimulan las artes y su creatividad en un contexto social con los famosos discos y nos dejan asombrados al gozar de nuevos géneros, con la inclusión de nuevos instrumentos, danzas desconocidas y actividades similares que, podrían enriquecer la sensibilidad de los amantes de la música de nuestra amada Región Caribe.
