Bogotá, 26 oct (PL) Más de mil casos nuevos de melanoma, un cancer de piel poco común pero el más grave de todos, podrían desarrollarse este año en Colombia, y 250 personas fallecer a raíz de esta enfermedad, por el aumento de la contaminación global en los últimos años.

Según datos de la Liga colombiana contra el cáncer, la intensidad de los rayos solares -y su incidencia en la capa de ozono- es mucho más peligrosa en ciudades como Bogotá, cuya altura asciende a dos mil 650 metros sobre el nivel del mar.

Colombia registra siempre un nivel alto de radiación por su cercanía a la línea del Ecuador y poseer condiciones climáticas cambiantes, explicó Lady Suárez, coordinadora de la Unidad Técnica de Ozono del Ministerio del Ambiente.

De ahí que esa entidad y el estatal Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales decidieran instalar aquí los solmáforos -un instrumento vertical de paneles solares y sensores ópticos-, que no solo indican el nivel de radiación, sino también cuáles medidas protectoras adoptar.

La intensidad de la radiación se mide en un rango de 2 a 11, con sus equivalentes en color verde, amarillo, naranja, rojo y violeta. En cada uno de esos niveles, el solmáforo ofrece información sobre el tiempo máximo de exposición solar, el tipo de ropa, bloqueadores y lentes con filtro solar que deben utilizarse.

Construidos en Chile, son bastante comunes ya en países como Argentina y Perú, donde se instalan no sólo en playas, sino también en estaciones de esquí.