Casi la mitad de la energía eléctrica mundial proviene de la combustión de carbón. Cada día se queman 5 kg. de carbón por persona en los países industrializados. En EEUU el carbón satisface casi el 50% de las necesidades energéticas y una tercera parte de éste proviene de la cadena montañosa los Apalaches cuyas cimas han sido derrumbadas para acceder al carbón que hay debajo. En el corazón de la cuenca carbonífera de Virginia occidental está el Valle del Río de Carbón y la última montaña(Coal River Mountain) que aún no ha saltado en pedazos. Allí tiene lugar una lucha muy singular. Los habitantes se oponen al derrumbe de las montañas que son parte de su habitat natural y a la extracción del mineral; han comprobado que afecta severamente la salud. La incidencia del cáncer es alarmante. La población exige responsabilidad del estado y de las empresas frente al medio ambiente y frente a la salud comunitaria. Son críticos ante la política energética de su país, censuran el afán desmedido de ganancias de las empresas mineras a costa del bienestar de la comunidad y sugieren que el país opte por la energía eólica que es energía limpia. Están decididos a parar la explotación de carbón de la compañía Massey Energy-la tercera mayor empresa de carbón- y a detener el derrumbe de la última montaña Después de años de inundaciones, de contaminación del agua, de inexplicables problemas de salud y de exposición constante a las explosiones, reaccionaron. Contaron con el apoyo resuelto del activista y abogado-ambientalista Robert F. Kennedy Jr. quien después de recorrer la región exclamó:”Si el pueblo norteamericano pudiera ver lo que yo he visto cuando volé sobre las minas de carbón haría una revolución. Se están arruinando los montes Apalaches” Otra vocera del grupo, Maria Gunnoe dice que todos los hombres de su familia han sido trabajadores mineros, de los que han arrasado con todo lo que no era carbón y después, todos han respirado ese polvo arenoso, causante de la mortal silicosis que ha afectado a tantos. Un análisis del agua de los arroyos mostró presencia de metales pesados, plomo, arsénico, selenio, manganeso y otros que ni siquiera los analistas conocían, dijo un profesor de biología de Wheeling Jesuit University Jennifer Hall denuncia el cúmulo de tumores cerebrales en Prenter, su ciudad. Todos comparten el agua de un manantial. El promedio nacional de tumores cerebrales es 1×1000. Allí el promedio es de 6×1000. El cáncer ha afectado a profesores y alumnos de la escuela porque el polvo de los silos de carbón penetra a través del sistema de ventilación y contiene metales pesados tóxicos que pueden ser radioactivos. Los metales son perjudiciales para el cerebro, tienen gran influencia en el desarrollo de la inteligencia infantil, afecta el comportamiento. Ahora hay muchos niños autistas. Tambien el asma es mucho más frecuente. Los activistas insisten en que las empresas carboníferas destruyen la naturaleza, dañan el ecosistema, envenenan el agua, el aire y lo contaminan todo, hasta la política. Por eso dicen que la batalla por la defensa de la última montaña es tambien una lucha por la democracia y contra la corrupción. El cabildeo de las empresas carboníferas ante las autoridades es permanente, así aseguran Licencias, deducciones tributarias, subvenciones y muchos beneficios más Agrupados bajo Climate Ground Zeros los ciudadanos optaron por la desobendiencia civil para protestar. Se ataron a las máquinas para impedir que siguieran rompiendo la montaña. La Policía los detuvo, pero ellos insisten en que cometieron un delito menor por impedir un delito mayor contra la humanidad En Apalaches han sido destruidas 500 montañas, se han diezmado 4000 km.cuadrados de bosque, se han sepultado y contaminado cientos de miles de corrientes de agua. Muchos habitantes han abandonado la zona. Ciudades como Lindytown se han convertido en pueblos fantasmas. Algunos se resisten a salir y advierten que resistirán hasta que las rocas caigan sobre ellos y los trituren “El mayor problema ambiental es el cambio climático, ocurre ahora y la base de todo es el carbón” dice GusSpeth, decano en Yale University. Los investigadores han demostrado que la emisión de gases de efecto invernadero causa calentamiento global y el carbón es la mayor fuente de gases de efecto invernadero en el mundo Son muchas las similitudes entre lo que ocurre en Virginia Occidental y lo que viene sucediendo en el Cesar y La Guajira con la explotación del carbón. No es casualidad, son certezas innegables.
Jump to: navigation sea Another citizen activist, Ed Wiley, a former mountaintop removal coal miner himself, who lives in the Coal River Valley, is trying to move his granddaughter’s school, Marsh Fork Elementary, to a safer location.
*Imelda Daza Cotes|El Pilón

