Por Anubis Galardy
Bogotá, 8 sep (PL) La cultura cubana tuvo hoy un papel protagónico en Colombia en el XXIII Encuentro Nacional de Solidaridad con la isla, cuyos organizadores quisieron mostrarla desde el ángulo de la creación artística en un abrazo simbólico entre las dos naciones.
El Archivo Distrital bogotano abrió sus puertas a una exposición en homenaje al Taller Experimental de Grabado de La Habana, integrada por tres series que, aunque independientes entre sí, confluyen en un misma vertiente alimentada por una historia común, la originalidad y maestría de sus creadores.
Las 71 piezas seleccionadas recorren diferentes técnicas del grabado como la colografía, mixografía, aguafuerte y punta seca, entre otras, abordadas por artistas del relieve de Víctor Manuel, Eduardo Roca, Nelson Dominguez, Carlos del Toro y Enrique Millares, entre otros.
Se trata de un tributo rendido, al calor del movimiento de solidaridad con la isla, por Franco Galería-Editora, que incorpora al conjunto obras de artistas latinoamericanos preseleccionados en el concurso Premio La joven Estampa 1997, de Casa de las Américas, portadoras de una alianza de alto vuelo entre literatura y plástica.
Un momento destacado lo constituyó la presentación del libro de crónicas La Habana vivida y soñada, del poeta y periodista colombiano José Luis Díaz-Granados, quien se refugió durante cuatro años en la isla, cuyo espíritu e idiosincrasia, cotidianidad profunda, historia y devociones refleja de mano maestra.
Organizado por la presidenta de la Fundación de Solidaridad con Cuba ante los Desastres Naturales, Chela Castro, el programa devino reverencia a la cultura de la isla.
En sus palabras de apertura, la anfitriona destacó el auge creciente del movimiento de solidaridad surgido en Colombia desde los inicios de la Revolución y hoy consolidado en las principales ciudades del país como Cali, Palmira, Medellín, Cartagena de Indias, Barranquilla, Bucaramanga y Bogotá.
Asimismo destacó la reafirmación de los lazos con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.
Cada año hacemos estos encuentros desde una ciudad diferente «para romper los distintos bloqueos que se nos han querido imponer con la Isla Grande del Caribe, grande en dignidad, principios políticos, salud, educación y cultura», con el pueblo más solidario de todos, subrayó.
