SABANEROS & VALLENATOS:Utilizan nuevos y variados formatos

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

¿Qué se entiende por formato, dentro de un contexto artístico y musical? Es este un interrogante, que debo absolver inicialmente, para proseguir con el tema que pretendo desarrollar a lo largo de este escrito.

Un “Formato”, desde el punto de vista musicológico, corresponde a un modelo de conformación de un grupo, llámese Orquesta, Banda, Conjunto, ensamble, del cual forman parte personas que, a través de sus voces y/o de instrumentos, tienen como propósito central, interpretar obras musicales pertenecientes a diferentes géneros, estilos y autores.

Dado que en Colombia, hace ya varias décadas, empezaron a tomar fuerza las denominadas Músicas de Acordeón en la Región Caribe, propagándose luego por inmensas franjas del territorio nacional, e incluso trascendiendo las fronteras patrias, éstas fueron desarrollando un modelo de formato, acorde con ciertas circunstancias, que posteriormente permitieron que se diesen ciertas fusiones, modificando de hecho sus sonidos, que les fueron permitiendo alcanzar nuevos estándares de calidad y, por ende,  aceptación por parte de nuevas corrientes de público en general.

Fue de este modo mediante el cual diversas Agrupaciones musicales, cuyo instrumento protagonista es el Acordeón, vivieron todo un proceso y una metamorfosis, para llegar a lo que representan hoy. Es preciso recordar que este instrumento musical, fue diseñado, para que se ejecutase por solistas, sin acompañamiento alguno.

Si efectuamos una revisión histórica, acerca de cómo fue este instrumento adquiriendo una gran importancia con el correr de los años, en la Región Caribe colombiana, se puede colegir, que no hubo procesos de desarrollo similares, sino que se produjeron adaptaciones en la medida que hubo ciertos acercamientos, los cuales dieron como fruto innovaciones, cuyos resultados, hoy en día los estamos viendo.

En la Subregión que conocemos como Vallenata, inicialmente se utilizó el Acordeón de manera individual, pero luego le incorporaron instrumentos como la Guacharaca de lata, que llegó a alcanzar una longitud mayor a un (1) metro y se friccionaba con un hueso. Con posterioridad apareció la Caja de doble parche (con cuero de chivo), y luego se le dejó solo el de encima. Estos vinieron a  constituirse en los tres instrumentos básicos tradicionales, con los cuales se ejecutan los cuatro (4) aires que constituyen la representación del folclor vallenato, clásico y raizal, declarado por la Unesco Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.

Es el típico formato utilizado en Parrandas, serenatas y reuniones sociales, a veces acompañado de Guitarras, a diferencia de los formatos que desde la década de los años 70, comenzaron a tomar vuelo al introducirle los nuevos elementos, que habrían de permitir su ingreso a diversos escenarios, como Conciertos, Clubes, Discotecas al hacer del Vallenato algo también bailable. (Hermanos López, Hermanos Zuleta, Los Cañaguateros, etcétera).

En la Subregión Sabanera se dio un proceso diferente, según lo registra la historia, acerca de cómo se conformaron esos primeros formatos, con el Acordeón como instrumento base y además tambor de gaita, redoblante y maracas. Vale recordar que por casi toda la Sabana del Caribe, con anterioridad a esta clase de formatos, ya existían las populares Bandas de Vientos, en las cuales se ejecutaban elementos de percusión como los descritos.

Con el correr del tiempo, las músicas de Acordeón tuvieron en este lugar un auge sin precedentes, debido a la multiplicidad de aires musicales que se fueron creando. El grupo más representativo, que como formato musical haya dado la Sabana, fue el que irrumpió en escena a comienzos de los años 60 (siglo XX), con la denominación: “Los Corraleros de Majagual”, y cuyos Acordeonistas fueron inicialmente: Alfredo Gutiérrez, Calixto Ochoa (ambos Reyes profesionales) y César Castro. Más adelante también se involucraron Acordeonistas como Lisandro Meza y Armando Hernández.

Esta Agrupación dejó una huella muy grande, respecto a la interpretación de sus aires folclóricos y populares, dado que allí se introdujeron novedosos instrumentos, tales como el Bombardino, saxos, trombones, trompetas, contrabajo, timbales, cencerro, lo cual le vino a imprimir una gran fuerza, amén de la parte vocal, respaldada por muy buenos coros.

De toda esa camada de buenos músicos, se destaca  y mantiene vigencia, el considerado “mejor acordeonista del mundo: Alfredo Gutiérrez Vital. Veámoslo como sigue siendo el intérprete por excelencia de los aires de la Sabana, cuando nos entrega:

LAS TAPAS Y CULEBRA CASCABEL 

Interpreta: Alfredo Gutiérrez y su Conjunto

De los conjuntos que se conformaban solo con los instrumentos citados, en los años 40 al 60, se dio un salto grande. Algunos músicos como Alejandro Durán y “Colacho” Mendoza, hicieron algunos pequeños intentos de introducir en sus grabaciones el sonido del Bombardino, cosa que no fue muy bien recibida en los círculos musicales del Vallenato, muy apegados a sus tradicionales sonidos.

Pero un “Revolucionario” del Acordeón, llamado Alfredo Gutiérrez, tras haber formado parte de Los Corraleros de Majagual, entró a jugar un papel muy importante con su talento y creatividad. Utilizó para ello varios formatos, tales como los del Cesar, Alfredo Gutiérrez y sus estrellas; posteriormente Los Caporales del Magdalena y Alfredo Gutiérrez, siempre usando un formato sabanero. A partir de allí, a finales de los 60 e inicios de los 70, Los Hermanos López con Jorge Oñate y luego Los Hermanos Zuleta, entre otros, se comienzan a abrir paso pero con formatos similares al sabanero, pues se introduce en cada una de estas Agrupaciones elementos innovadores, tales como bajo y  guitarra eléctrica, timbales, tumbadoras, coristas y hasta los uniformes.

En sus notas musicales también operaron ciertos cambios, haciéndose con ello más abierto a otras posibilidades. Aparecen contratos para Clubes, Casetas y conciertos, incidiendo ello  favorablemente, para que sus aires musicales sean escuchados por personas a las cuales eran ajenos. Los compositores de origen rural o pueblerino, comienzan a ser desplazados paulatinamente, y los textos de las canciones, reflejan más la vida y costumbres citadinas.

El formato típico, que gusta mucho, se quedó en su sitio, pero nunca pasará de moda, pero si han surgido también expresiones no muy ortodoxas, sino más bien comerciales que desdibujan a los voceros de los cantos clásicos y tradicionales.

Dentro de ese grupo grande de nuevas agrupaciones de la música vallenata, de lejos se destaca lo que ha venido realizando un vocalista de talla mayor, cual es Iván Villazón, un músico que ha logrado posicionarse como uno de los mejores intérpretes vallenatos, pero adaptando sus cantos, a formatos que le otorgan vida y sabor a sus canciones, como el Bombardino alegre y picante, que produce entre los bailadores un deseo de cantar, bailar o llevar el ritmo con las palmas de la mano.

EL AVIADOR   (Paseo)     – Iván Villazón y su conjunto

Acordeón: Saúl Lallemand  –  Voz líder: Iván Villazón Aponte

Tanto en la Sabana como en el Valle de Upar y su entorno, se consolidan nuevas corrientes, unas tradicionales, es decir a la antigua usanza; otras van mezclando elementos nuevos y antiguos, lo cual se refleja necesariamente en todo lo que atañe a lo clásico y a lo moderno o contemporáneo. En medio de esos avatares se va operando un fenómeno de transición que, de una u otra manera, ha de incidir en las generaciones venideras. Los nuevos compositores se van apartando de relatos costumbristas y  el romanticismo es quien toma mayor fuerza.

Independientemente de todo ello, lo cierto es que a través de esas nuevas expresiones en la composición y en el canto, también surgen formatos que se traducen en la respuesta a ellas y que logran expandirse con fuerza por muchos lugares antes vedados. Ejemplo de ello, fue el Binomio de Oro, que con Israel Romero y Rafael Orozco trascendieron las fronteras, invadieron Colombia entera y avanzaron por casi todos los países de habla hispana, con magníficos resultados. Su formato muy acorde a tiempos modernos, y la elegancia en todo.

Fue tanta la popularidad alcanzada por esta Agrupación y su estilo singular, donde se mezclaba lo romántico con lo jacarandoso, caló en muchas partes. De allí la proliferación de agrupaciones similares, que encontraron en el mismo unas fuentes trabajo, aunque gradualmente se hayan ido apartando  de sus raíces tradicionales.

Cantantes de gran calado, como Juan Piña Valderrama, de una gran voz y calidad impresionante, quien siempre se había destacado como cantante de Orquestas, encuentra en las músicas de acordeón, que  no le son ajenas, una nueva forma de llegar a mucha gente que gusta de su estilo sabanero. A continuación lo veremos con su Conjunto, que son también integrantes de su Orquesta, entre ellas tres (3) de sus hijas que actúan como Coristas, y otra novedad: la inclusión de un pianista.

EL CORDOBES  (Merengue)  – Autor: Adolfo Pacheco Anillo

Voz líder: Juan Piña Valderrama

Indudablemente, dentro de esas nuevas corrientes de transición al interior de la música vallenata, han surgido figuras de mucho talante, que han sabido combinar esos sonidos raizales con las nuevas expresiones, son varios los grupos que podríamos enumerar, sin embargo quiero resaltar en este momento un personaje que con tesón y respeto a lo autóctono, ha logrado posicionar, con varios formatos que ha utilizado en su búsqueda renovadora, los aires típicos de su tierra.

Estoy haciendo referencia a un artista  Guajiro, todo un caballero innovador en el canto, la composición e igualmente con sus formatos de mucho sabor: JORGITO CELEDÓN. Ha sido, es y seguirá siendo un triunfador que respeta sus orígenes y que siempre bien acompañado de músicos de mucha calidad ha proyectado en muchos países la mejor de las imagines de nuestros aires musicales.

Llama mucho la atención ese estilo característico que Jorgito Celedón le ha impreso a su Agrupación, fresco, llamativo e innovador, que gusta donde quiera que se presenta. Este nuevo formato  atractivo por él utilizado, lo veremos a continuación, al observar su Agrupación usando  instrumentos de viento como trompetas y trombones, algo bastante llamativo, tomado sin duda alguna del formato corralero, lo cual resulta una evidencia acerca de cómo las expresiones musicales entre vallenatos y sabaneros se han retroalimentado mutuamente, señal de ser parte de una misma familia.

PARRANDA EN EL CAFETAL  (Merengue) – Acordeón: Jimmy Zambrano

Voz líder: Jorge Celedón

Si algo ha distinguido a los músicos oriundos de la Sabana ha sido la gran creatividad que han exhibido durante toda su historia. Su forma de cantar, componer y ejecutar, difiere en gran medida de sus homólogos vallenatos, no obstante ello, vemos la facilidad con que rápidamente han asimilado el estilo en la ejecución de los aires de esta subregión, tanto así, que varios de sus mejores exponentes han concursado con mucho éxito en Valledupar y en eventos similares. Podríamos citar a Alfredo Gutiérrez, Julio De la Ossa, Freddy Sierra, Lisandro Meza, Felipe Paternina, César Castro, Mauricio De Santis, Julio Rojas, Rodrigo Rodríguez, Alberto Pacheco.

Fueron los Sabaneros quienes de una u otra forma incidieron para que los conjuntos de música de Acordeón introdujesen nuevos elementos en sus respectivas agrupaciones, dando pie para el surgimiento de estos formatos que gradualmente fueron proveyendo de mayor fuerza musical y armónica los aires vernáculos y proyectarlos, tal como acontece hoy, lo cual todo el mundo reconoce.

Uno de los exponentes de esos ritmos tan sabaneros, como el Porro lo es el hijo mayor de Lisandro Meza, que lleva el mismo nombre de su padre, pero conocido artísticamente como “El Chane” Meza. Tras haber sido uno de los mejores integrantes de cada una de las agrupaciones creadas por su Padre, se decidió a lanzarse al ruedo, creando su propio grupo, donde es Director, acordeonista y cantante, rodeado de un elenco de jóvenes artistas, dando una muestra de vitalidad con su ejecución a los aires terrígenos, que en estos últimos años se han estancado, permitiendo con ello que otras manifestaciones o corrientes musicales, entren a ocupar sus lugares.

Dentro de este formato de El Chane, amén de los instrumentos típicos de la Sabana, entran  formar parte el Piano y el bajo eléctrico.

FESTIVAL DE PORROS  (Mosaico)  – Interpreta: Chane Meza y su Conjunto

Acordeón y Voz líder: Chane Meza

Tal como se ha demostrado en este escrito, estas transformaciones que se han dado en relación a los diversos formatos que los grupos sabaneros y los vallenatos han hecho, y continuarán haciendo, no se pueden asumir como algo que vaya en contra de las músicas de acordeón del Caribe colombiano, antes por el contrario, le han impreso fuerza y vigor, convirtiéndolo en lo más representativo, musicalmente hablando, de nuestro país.

No obstante lo anterior, debemos defender y apoyar, lo clásico y tradicional que dio origen a nuestro amado folclor. Que lo uno no desdibuje o haga que se pierda lo otro, pero eso sí, que quede claro, que no todo lo que se oye en acordeón, expresa el sentir autóctono de esa cultura caribe, puesto que tanto lloriqueo y brincoleo, constituyen deformaciones, sobre las cuales se debe siempre hacer claridad y que no nos metan “gato por liebre”

Ya para terminar, hago mención de una nueva agrupación, cuya cabeza es el cantante Óscar Díaz, una voz recia (como las tradicionales), alegre y muy acorde con ese sabor caribe, que se ha venido perdiendo, más por el amor al dinero que a nuestro folclor y a lo popular de nuestra región. Muy bueno el formato utilizado por este artista, donde sobresale el trombón como elemento que imprime alegría y calor, a un tema de Juancho Polo, que se siente en todo su esplendor. Voces y grupos así necesitamos, para poder recuperar espacios perdidos por la acción indebida de Doña Payola.

En este trabajo, hay que aplaudir la oportunidad excepcional que se le ha dado a una pequeña (de tamaño) gran figura de la música vallenata: Isabel Sofía Picón Mora, la “Niña de los dedos de oro”, oriunda de Ocaña, quien a sus escasos 10 años de vida, se erige como una artista de un futuro grande y promisorio. Reina Infantil de EVAFE (Encuentro Vallenato Femenino) 2018 y protagonista de primera plana en la Agrupación de Óscar Díaz.

LUCERO ESPIRITUAL.  (Paseo)  –  Autor: Juancho Polo Valencia

Acordeón: Isabel Sofía Picón Mora  –  Voz líder: Óscar Díaz

BLOG DEL AUTOR: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Un comentario

  • Alfredo Gutiérrez, su papá, se llamaba, alfredo Gutiérrez, oriundo de La Paz Cesar, Acordeonero , primo de La Dinastía, Lopez Gutiérrez
    De ahí le viene el Vallenato y de la sabana, el otro tipo de Musica.
    El parche de la caja, tipo, Radiografía, de las cajas, no las que se usan en el festival, le damos el crédito, a Joseito Velasquez
    Herrmano de Anibal velasquez..
    Cuando en los años 65, se incorporó el Bombardino y el saxofón, según Colacho, en entrevista, que le dió, a Julio Oñate Martínez
    No le gusto a Escalona y algunas personas del Valle, pero después le agarraron el Gustico y lo aceptaron.

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