Silencio
Eres tú quien llega
Eres tú quien no te vas
Eres tu quien martiriza
Como daga lacerante
Las largas horas de mi soledad.
Silencio, oh silencio
¿Por qué penetras en mi alma,
Como una espada mortal?
Apártate, para que el sonido emerja
Como un cantico de luz
En mi espacio cerebral,
Si no es él… ¡no importa¡
Que sean otras voces…
Que al fin te rompan
A ti silencio, irónico y letal.
Déjame escuchar…
El ruido de la lluvia,
El trinar de los pájaros,
La brisa mover las hojas
De mi entorno vegetal,
O la voz de mi conciencia…
Que me grite ¡libertad!
Yolaida Padilla

MUY HERMOSAS TUS POESIAS, SIGUE INSPIRADA QUE ESO PRODUCE PLACER
Y ALARGA LA VIDA, MIS FELICITACIONES Y SIGUE ADELANTE.
ALVARO BECERRA MURGAS.
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Hermosos versos salidos de la sensibilidad de una mujer romántica y soñadora, eternamente enamorada del amor.
Estoy fascinada con este poema.
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A Don Álvaro y a mi hermana Lila, les agradezco sus comentarios, Dios les bendiga, espero seguir escribiendo y que mi trabajo les siga agradando. Un abrazo grande. Yolaida.
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