CARLOS HUERTAS JR

Entrevista por Giomar Lucía Guerra Bonilla

Era una  tarde  serena. No fue en Dibulla, frente al Mar Caribe, donde despuntala Alta Guajira, sino en Valledupar en la margen derecha del Rio Guatapurí y como testigo el Cerro Morillo y Juan Manuel Becerra, nieto de Andrés Becerra.

Ahí estaba Carlos Huertas Larios, como todas las personas geniales: sencillo, descomplicado, accesible, con la palabra a flor de labios. Con la suave carga de la herencia de todo un bagaje musical. Heredero no solo de la tradición musical de su padre Carlos Huertas Gómez, sino del abuelo paterno quien tocaba la flauta, la guitarra y el triple y de su bisabuelo Actinio Huertas, quien fue Director de la orquesta de Riohacha.

P.- De todos es conocido  que tu padre hizo estudios en conservatorios de música en Venezuela y compuso boleros, pasillos, vals, sones caribeños, pero ¿Cómo nació tu vocación artística?

R.- Desde que tengo luces supe que lo mío era la música.

La guitarra se convirtió para mí en el principal instrumento. Inicié su aprendizaje a los cinco años bajo la guía de mi padre. Nací en Maicao hace 30 años, en esos momentos la influencia venezolana en esta población era muy marcada, no solo en el comercio, sino en la música a través de las emisoras donde escuchábamos música muy variada.

En Venezuela tuve la oportunidad de estudiarla y aprender a tocar varios instrumentos como el piano, el contrabajo. Continúe con los estudios de la guitarra y el jazz. Fue en Bogotá donde tome la decisión de ser productor.

P.- En el concierto que hiciste hace tres años en Valledupar enla Cámarade Comercio, observé que además de un excelente intérprete estaba ante un buen compositor

R.- No he estudiado composición, pero si he escuchado muy buena poesía, bellas canciones. Aunque componer no es mi fuerte, no es lo que hago constantemente, pienso que una canción es un mensaje y su contenido debe ser hermoso. Por ejemplo en “Quiero verte sonreír”, cantada y grabada por Carlos Vives, dedicada a una amiga que amé intensamente, el mensaje fue hacerle saber que no quería verla sufrir, ni triste, en esos momentos en que uno está definiendo opciones en la vida y pensé que debía decírselo en forma poética.

P.- ¿Cómo se refleja en ti, en tu obra esa Guajira exótica,la Guajirade tu padre “El cantor de Fonseca”, el viajero incansable?

R.- Venir de donde vengo es lo mejor que me ha sucedido en la vida. Conservo latente en mi algo que decía mi padre “Los hombres que no saben de dónde vienen no saben para donde van”.

Por eso una de las recomendaciones que hago a los músicos y grandes amigos de Valledupar es que estudien para ser buenos músicos, pero que no se olviden de donde vienen, porque eso es lo que nos diferencia de los demás, nuestras raíces.

P.- ¿Cómo te sientes como artista, como persona?

R.- Me siento con un porcentaje bastante alto de logros, lo cual no significa que haya alcanzado todo lo que deseo. Uno nunca termina de realizarse. Siempre hay sueños y metas… sueños y metas… es un camino infinito, interminable.

Grupo La Provincia de Carlos Vives, acompañado, entre otros por Carlos Huertas.

He estado en los mejores escenarios de Europa, Estados Unidos, África y varios países Latinoamericanos. Casualmente hace unos quince días estuve en una presentación con Carlos Vives en Nueva York. He aprendido mucho en los viajes, conversando con gente de otras razas y nacionalidades, estudio su historia y observo sus costumbres y tradiciones.

No soy el turista tradicional de museos, sino el que toma un taxi y va a las plazas públicas, a los mercados a hablar con la gente, a observarla, a escuchar conciertos y bandas de música diferente a la latina, a la salsa, para oxigenarme, aprender nuevas cosas y poder ser mas crítico y exigente conmigo mismo.

P.- ¿En qué otros trabajos has estado recientemente como productor, además de los de Carlos Vives?

R.- En el momento estoy haciendo toda la música de Factor X, un proyecto con Gaviria, un disco con Carlos Coronel, otro con Moisés Angulo. En cuanto a música vallenata grabaciones con Diomedes Díaz, Silvestre Dangond, e Iván Villazón.

En mi estudio en Bogotá estamos haciendo un trabajo muy importante orientado especialmente a los niños y es un disco con Carlos Vives parala Fundación RafaelPombo. Consiste en ponerle música a los cuentos clásicos de Rafael Pombo con las voces de reconocidos artistas del país como Juanes, julio navas, Fonseca, Carlos Vives, Aterciopelados.Trabajo que ha resultado muy lindo.No ha salido porque están buscando hacer una alianza con las disqueras para facilitar la obtención de derechos de autor.

P.- ¿Qué otras aficiones tienes además de la música y la producción?

R.- El noventa por ciento de mi vida la dedico a la música. Me gusta el buen cine y el teatro. A veces cuando tengo tiempo practico golf y ya estoy en un nivel más o menos aceptable. Me muevo en muchas cosas como Ingeniero de sonido.

P.- ¿Cómo se mueve un provinciano  como pez en el agua por todo el mundo?

R.- Un “indiecito,” como me dice Carlos Vives. Bueno. Tengo treinta años de edad, empecé en la música a los cinco años, a los trece hice mi primera grabación. Mi padre y las emisoras venezolanas influyeron en mi despertar al mundo musical. Me llamó la atención que una de las primeras canciones que me enseñó fuera un bambuco, “los arrieros” que además me gusta mucho.

De él siempre aprendí a ver un mundo globalizado y el gusto por la música  pop, el rock. Mis primeros años de vida en Maicao, donde escuchábamos música de todas partes a través de las emisoras venezolanas, fueron importantes para buscar otros caminos.

P.- ¿Qué mensaje deseas enviar a los niños y jóvenes?

R.- Creo que es para los padres más que para los niños, porque ellos son el espejo de estos. Es importantísimo inculcarles el buen ejemplo y guiarlos teniendo en cuenta sus gustos, aficiones y aptitudes. Uno puede realizarse en lo que le gusta siempre y cuando lo haga bien y se apasione por lo que quiere.

*Esta entrevista fue posible gracias a la colaboración de Juan Manuel Becerra