LA OTRA VERDAD SOBRE LOS ESCÁNDALOS CONTRA SAYCO

Indira de la CruzIndira de la Cruz Ariño

Colombia es uno de los ciento sesenta y cuatro países del mundo que han suscrito y ratificado los tratados y convenios internacionales que obligan a cada Estado a proteger la Propiedad Intelectual, la cual comprende las creaciones intelectuales dignas de reconocimiento jurídico, es decir, el Derecho de Autor con sus Derechos Conexos y la Propiedad Industrial. Nuestra Constitución Política consagra en su artículo 61 la obligatoria protección a la Propiedad Intelectual por parte del Estado. La Ley 23 de 1982 y la Ley 44 de 1993, contienen la normatividad sobre esta materia. El cobro, recaudo y reparto de los Derechos de Autor (los de los compositores) han estado a cargo desde 1946, de una entidad privada, como debe serlo, la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia-SAYCO. El cobro y reparto de los Derechos Conexos (cantantes, músicos, y los fonogramas de los productores de discos) han estado a cargo de otra entidad privada fundada en 1978, la Asociación de Intérpretes y Productores de Discos, ACINPRO.

En 1984, con el fin de evitar que los establecimientos que utilizan música ( discotecas, bares, cantinas, y otros establecimientos comerciales ) tuvieran que pagarle a dos entidades diferentes, Sayco y Acinpro fundaron la Organización Recaudadora SAYCO-ACINPRO (OSA) para hacer solamente un cobro. En cuanto a los derechos que pagan la Radio y la Televisión, cada sociedad recaudadora, por separado, hace directamente sus acuerdos tarifarios con dichos medios. Los derechos de autor por la música utilizada en los conciertos y otros eventos en vivo, los cobra directamente SAYCO.

EL ESCÁNDALO

En el mes de noviembre del año 2011, un empresario de espectáculos musicales, con su socio y a la vez condueño y comentarista de una importante emisora radial, montaron un nuevo escándalo contra SAYCO.

El detonante:

La realización de un espectáculo musical y las diferencias entre SAYCO y el

empresario del evento sobre la tarifa y los procedimientos a cumplir para el pago de los derechos de autor. Los controles “ in situ “ que ejerce SAYCO enfurecen a los grandes empresarios de estos espectáculos.  (En Sayco están en mora de hacer un gigantesco “collage”, con las fotocopias de los cheques sin fondos girados por algunos empresarios de eventos musicales, los mismos que no pocas veces han llegado a proponer el miti-miti a los gerentes de SAYCO, hasta donde sabemos, sin resultado  alguno. Ahí lucirían algunos cheques de quien ha sido actor en el reciente escándalo)

  • La fortaleza del empresario de espectáculos: la amistad con su socio y a la vez condueño de la emisora.
  • Las fortalezas de la emisora: su amistad con el Ministro de quien depende la Dirección del Derecho de Autor, y una opinión pública desinformada.
  • Los objetivos inmediatos de la Emisora y el empresario: Desprestigiar y debilitar a SAYCO.
  • Los objetivos ocultos : Cambiar la composición del Consejo Directivo para que los Usuarios de la Música co-administren a SAYCO.

Los resultados hasta ahora: La destitución del Gerente y el Consejo Directivo de ese entonces. La injusta

suspensión por un mes de la Personería Jurídica de SAYCO y el enorme perjuicio causado al buen nombre de esta Sociedad, patrimonio de los Compositores colombianos.

Y decimos injusta, porque la Resolución sancionatoria nos lleva a pensar que suspenderle la personería jurídica a SAYCO o a cualquier institución por conductas reprochables o actos administrativos irregulares del Gerente de ese momento, que nosotros sepamos no dolosos, es un abuso de autoridad del organismo oficial que impuso el castigo a la sociedad autoral. Que se sancione a los Consejeros por inoperantes y al Gerente si hubo una justa causa es lo adecuado, siempre y cuando se cumpla con el debido proceso. Dicho de otra manera, si fue acertada la suspensión de la personería jurídica que le impusieron a SAYCO, comencemos por suspender los ministerios y un buen número de organismos estatales, cada vez que alguno de sus altos funcionarios incurra en conductas irregulares.

Estamos seguros que ninguno de los Compositores afiliados se opone a que SAYCO sea vigilada por la Dirección del Derecho de Autor. Al contrario, los controles e inspecciones sobre su funcionamiento y el manejo de los derechos de autor son prenda de garantía para todos, Compositores y Usuarios de la música.

Lo que los Compositores rechazan y los ofende profundamente, es que algunos medios de la prensa, la radio y la televisión, vinculados al lucrativo negocio de los espectáculos musicales, en asocio con varios empresarios del espectáculo, permanentemente pongan a SAYCO en la picota pública. Para consumar su retaliación, acuden a quienes necesitan sus micrófonos en épocas electorales, y abren sus espacios a un pequeño grupo de compositores resentidos, sin constatar los fundamentos de sus quejas. Es el poder fáctico de la Radio y la Televisión. El abuso de su posición dominante.

De ahí también, que no pocos usuarios de la música renieguen de SAYCO cuando, para renovar su licencia de funcionamiento, deben obtener el paz y salvo con SAYCO y ACINPRO.

Desde que SAYCO inició su gestión de cobro en 1946 y un empresario de espectáculos musicales del más regio abolengo santafereño expulsó de su oficina en Bogotá a los Maestros José Barros, Francisco Cristancho, Emilio Murillo, Jorge Añez, y Emilio Sierra, glorias de nuestra música colombiana y fundadores de SAYCO, bajo las amenazas de “ lárguense de aquí, vagos sinvergüenzas, antes de que llame a la Policía”, porque se presentaron a cobrar los derechos de autor de un espectáculo musical, desde ese entonces hasta hoy, esta Sociedad Autoral viene siendo perseguida y vilipendiada periódicamente.

LA IMAGEN DE SAYCO

No sin razón, nuestro país ha sido declarado en el exterior como “uno de los paraísos para los evasores del pago de los derechos de autor”.

Existen otras circunstancias y hechos insólitos que sumados a lo anterior, determinan las enormes dificultades de SAYCO para mantener su buen nombre y ejercer sin sobresaltos su misión. Veamos:

1- “Los Derechos de Autor no son un impuesto, no son un bien público. Son de los compositores, y otra porción de los músicos y cantantes ” Por ello, las sociedades de gestión colectiva del derecho de autor, en el mundo, son entidades privadas.

2- Las canciones que se ejecutan públicamente, que suenan en Colombia, no son todas creaciones de los compositores colombianos. Por tal razón, el 50% de los derechos netos recaudados o recibidos por SAYCO deben girarse a las sociedades de autores del exterior, para ser repartidos a los compositores de la música extranjera que suena en nuestro país. Este es otro “favor” que la Radio y la TV le hacen a los nuestros Compositores nacionales. El Gobierno lo sabe pero no actúa. En Colombia, la Radio y la Televisión excluyeron de su programación, hace muchísimo tiempo, la música autóctona de nuestra región andina, de

nuestros Llanos Orientales, la del Pacífico y el Atlántico. Se salvó el Vallenato.   Da vergüenza y duele que hasta las Fiestas Patrias y los ágapes en los ministerios y embajadas, gobernaciones y alcaldías, se celebren con mariachis y rancheras, con rock, tangos, salsa, son cubano, y más lamentable aún, con “reggaetón”. Qué irrespeto a nuestra nacionalidad.

No es nuestra intención demeritar la grandeza de los artistas colombianos que se han ganado la admiración del mundo. Simplemente llamamos la atención sobre la ignorancia musical de la mayoría de los funcionarios públicos en todos los niveles, y de la Radio y la Televisión, que los lleva a creer que la música “rock y pop” hecha por nuestros más famosos artistas es música autóctona colombiana. Eso no es así, quien compone un tango está haciendo música argentina; quien compone una ranchera, está haciendo música mejicana. Así como, quien compone una cumbia, un porro, un mapalé, o un bambuco, está haciendo música colombiana.

Bienvenidas las músicas del mundo entero, pero no olvidemos que país que no exalte y preserve su identidad cultural o la desprecie, perderá su sentido de pertenencia, el respeto y el amor por sus valores patrios.

 3- El Gobierno lo sabe pero no actúa. Todos los dueños de los negocios que utilizan la música deben remitir a SAYCO unas planillas por lo menos mensualmente ( Art.163- Ley 23/1982 ) con el título de las obras musicales utilizadas, el nombre del autor y el intérprete. De los cien mil (100.000) o más usuarios como discotecas, bares y otros negocios que utilizan música, el 98% no cumple con esta obligación a pesar de los constantes requerimientos de SAYCO.

Las Sociedades Autorales están obligadas por ley a liquidar y repartir los dineros recaudados a sus afiliados, con base en dichas planillas. Por culpa de los infractores, se quedan por fuera los compositores no reseñados y únicamente se benefician del reparto los que la Radio y la TV reportan, y así se configura otra causa para que los Compositores injustamente se quejen de que “SAYCO les está robando sus derechos”.

4- Otra fuente de inconformidad de algunos compositores quejosos, por ignorancia o suspicacia, es que SAYCO solamente recauda Derechos de Ejecución Pública. En consecuencia, los compositores cuyas canciones no suenan en radio o televisión, o suenan muy poco, no reciben de SAYCO suma alguna, o es muy precaria su liquidación. Es el caso de los compositores famosos, ya fallecidos, cuyos éxitos musicales hace rato que no suenan en la Radio y la Televisión, o suenan pocas veces. Y no faltan otros quejosos que vendieron sus obras a las editoras musicales.

En cambio, una docena de compositores vallenatos, los de mayor éxito en la actualidad, reciben sumas millonarias de SAYCO, porque sus canciones registran altos índices de ejecución pública y su uso es reportado a la Sociedad Autoral por los medios de comunicación ya mencionados.

EL REPARTO DE LOS RECAUDOS

El reparto o distribución de los Derechos de Autor recaudados en Colombia, son una burla a los Tratados Internacionales vigentes y a nuestra Constitución Política.

Los Productores de Discos y sus Editoras, para engullirse a perpetuidad la mayor porción de los Derechos de Autor recaudados en Colombia, desde la fundación de ACINPRO y la OSA, se apoderaron de sus órganos de gobierno, de los altos cargos de su administración. En SAYCO, desde 1997 cuando lograron habilidosamente convertirse en Socios con la complicidad de algunos miembros del Consejo Directivo de ese entonces, a quienes ofrecieron atractivos dividendos y la grabación y profusa promoción de sus obras musicales. Así, éllos los Amos, eligen al Presidente, Vicepresidente, Gerente, Secretario y Tesorero de cada una de las sociedades.  Los elegidos, para conservar sus sueldos y honorarios, quedan impedidos para oponerse a los intereses y pretensiones de los “dueños” de esas tres Sociedades. Al menor descuido les pasan “la cuenta de cobro”.

Esa absurda y dañina hegemonía es la que propicia el desconocimiento generalizado dentro de la opinión pública sobre la destinación de los Derechos de Autor recaudados en Colombia, que la Dirección del Derecho de Autor y el Ministerio respectivo conocen.

EL REPARTO EN SAYCO:

Luego de descontar el 20% para impuestos, gastos de funcionamiento y costos de la operación del

recaudo, los derechos de autor netos se reparten así:

El 50 % para las sociedades de autores de los compositores extranjeros, cuya música suena en la

Radio y Televisión y en los establecimientos comerciales de nuestro país;

El 33% para los nueve (9) productores de discos establecidos en Colombia y sus editoras;

El 10% para el fondo social de los 4,000 compositores afiliados (SAYCO les paga el total de los

aportes a la salud y los gastos funerarios);

El 7% para los 4.000 compositores colombianos activos afiliados a SAYCO.

EL REPARTO EN ACINPRO:

Luego de descontar el 21% para impuestos, gastos de funcionamiento y costos de la operación del recaudo, los Derechos de autor netos se reparten así:

El 50% para los nueve (9) productores de discos en Colombia y sus editoras.

El 50% para los 1.500 músicos y cantantes activos afiliados a ACINPRO.

Esa es la realidad. No solamente las empresas de discos y sus editoras musicales se enriquecieron por más de 50 años con las multimillonarias utilidades de la venta de los discos, y con el 33% y el 50% que le descuentan a las regalías de los compositores, sino con el 33% de los Derechos de Ejecución Pública que SAYCO le descuenta a los Compositores, para entregárselo a los Disqueros y sus Editoras “en virtud” del contrato “Autor-Editor” que analizaremos más adelante.

Desde cuando? En ACINPRO desde su fundación en 1978. En la OSA (Organización Sayco-Acinpro) desde su creación en 1984. Y en SAYCO desde el año 1960.

POR QUÉ NO ATACAN A ACINPRO O A LOS DISQUEROS ?

No hay antecedentes de que la Radio y la Televisión hubiesen fustigado o al menos cuestionado a ACINPRO, o a los nueve (9) Productores de Discos por la apropiación de la mayor parte de los Derechos de Autor. Sería un pésimo negocio para los Medios de Comunicación, desprestigiar a quienes les pagan directamente, o con la intermediación de las agencias publicitarias, importantes sumas de dinero, no exactamente para promover a sus artistas sino para incrementar la venta de sus discos. Además, ACINPRO no recauda los derechos que generan los espectáculos musicales en vivo, por ello no tiene los enemigos naturales de SAYCO: los empresarios de los grandes espectáculos musicales asociados con las dos cadenas más importantes de la Radio respecto a estos fabulosos negocios.

En Colombia muere pobre y viejo un compositor, y los Medios le echan la culpa a SAYCO, nunca a la casa de discos a la cual le generó cuantiosas utilidades. Fallece un cantante más o menos famoso, en condiciones de pobreza, y a ningún medio de comunicación se le ocurre echarle la culpa a la Asociación de Intérpretes y Productores de Discos “ ACINPRO”. No se puede. “La culpa es de SAYCO”, nunca de la Disquera a la cual generó grandes utilidades el cantante. Hay que dañar el buen nombre de SAYCO.

OTROS HECHOS QUE LA OPINION DESCONOCE.

Hasta aquí sería suficiente para comprender las intenciones ocultas del reciente escándalo, pero seríamos injustos con la Sociedad Autoral SAYCO, si calláramos otros hechos que enfurecieron a los Amos de los Derechos de Autor en Colombia, los Productores de Discos.

El Gerente destituido ingresó a SAYCO y a los 4 años fue ascendido a la gerencia de la entidad. Durante 17 años lideró la modernización de SAYCO y el crecimiento sostenido de los recaudos de los Derechos de Autor; en su momento buscó y consiguió la asesoría de las Sociedades de Autores de Argentina y Chile. Su buena gestión y el fuerte incremento de los recaudos de SAYCO, más su destreza para andar en la cuerda floja con los Disqueros, significaron su larga permanencia en el cargo. Sin embargo, desde hace un año comenzó a esculpir su epitafio, cuando con argumentos sólidos pidió para SAYCO la Administración de los Derechos de Ejecución Pública que están generando los Usos Digitales de la Música, las nuevas Tecnologías, ingresos importantes que los Disqueros y sus Editoras quieren para sí, en contraposición a las normas y prácticas internacionales sobre la materia. Y fue más allá, en cumplimiento de sus funciones comenzó a revivir la necesidad de modificar el abusivo contrato “Autor-Editor”.

El resto lo sabemos. No se cuidó de los Amos ni de los empresarios del espectáculo, ni del Presidente del Consejo de SAYCO que trabaja para éllos, trasgredió algunas obligaciones estatutarias y… le pasaron “la Cuenta de Cobro”.

EL CONTRATO “AUTOR-EDITOR”

Desde hace 55 años hasta nuestros días, Compositor que aspire a que sus obras musicales sean grabadas por un Productor de Discos establecido en Colombia, tiene que firmar con la Editora del Productor el contrato “Autor-Editor”, un documento perverso por el cual — a) El Compositor renuncia a perpetuidad de sus derechos sobre sus obras musicales. Una de sus cláusulas dice “Yo, fulano de tal, autor de la obra musical (título) cedo y transfiero total e ilimitadamente todos los derechos que poseo sobre la mencionada obra” —. b) El Compositor cede a la Editora del Productor de Discos hasta el cincuenta (50%) de las regalías por la venta de los discos, —c) El Compositor cede el treinta y tres por ciento (33%) de los derechos de ejecución pública que SAYCO le liquidará periódicamente al compositor o a sus herederos mientras sus obras tengan ejecución pública. Al final del esperpento contractual que tiene que firmar el Compositor para que le graben su obra y lo despojen de sus derechos, dice : “El presente contrato tiene una duración igual a la que tiene la protección de las obras musicales en Colombia”. Lo que no se dice expresa y claramente para inducir al compositor a firmar, es que el contrato vence ochenta (80) años después de su muerte.

Todo lo aquí expresado explica el trasfondo de los escándalos que permanentemente le arman a SAYCO, y de otra parte, revela por qué algunos de los más eximios creadores de nuestra música han vivido austeramente, o en la pobreza total. Si ellos hubiesen nacido en otros países donde los Gobiernos defienden realmente a sus compositores, a sus músicos y cantantes, sus regalías y sus derechos de autor les hubieran permitido disfrutar los placeres de la fortuna, a los medianamente exitosos vivir holgadamente.

La Dirección Nacional del Derecho de Autor y el Ministerio al cual pertenece, hace muchísimos años que están en mora de actuar para impedir los abusos que han soportado los compositores colombianos. No basta con legislar para quedar bien con los Tratados Internacionales.

Que nadie olvide, que si no existieran los Compositores, no existirían las canciones, los productores de discos, las emisoras musicales, las discotecas, los empresarios de espectáculos musicales, las orquestas, los cantantes, en fin, el fabuloso y monumental negocio de la música en el mundo. Así lo reconocen los países civilizados donde existe una verdadera cultura por el respeto a los derechos de los creadores de la música, y son éstos los principales usufructuarios de los Derechos de Autor. Sin los Compositores, la Humanidad estaría privada del goce estético que produce escuchar una bella obra musical, una linda canción.

POR LOS COMPOSITORES COLOMBIANOS

Indira de la Cruz Ariño

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.