
Quito, 6 jul (PL) Además de una obra plástica de reconocido valor artístico, el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín legó un camino de solidaridad, amor a los pueblos desposeídos y respeto a todos los hombres pensantes, aseveró hoy su hijo Pablo.
En el aniversario 95 de su natalicio, el también presidente de la Fundación Guayasamín recordó, en declaraciones a Prensa Latina, la entrañable amistad que mantuvo su padre con el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y el amor que sintió hacia el pueblo de esa isla caribeña.
Hoy cientos de personas se reunieron ante el Árbol de la Vida, en la Fundación, para recordar al artista ecuatoriano cuya obra ha sido aplaudida internacionalmente y acumula exposiciones en museos de diversos países del mundo.
Al respecto, el director de Asuntos Internacionales de la Fundación, Alfredo Vera, anunció que recién se inauguró en China una muestra con obras de Guayasamín, la cual además de Beijing recorrerá otras ciudades como Shanghái y Hong Kong.
Vera resaltó el hecho de que en la celebración estuviera presente toda la familia, una muestra de que los descendientes siguen el camino trazado por el pintor.
Una de sus hijas, Verenice, leyó mensajes enviados desde el exterior por amigos, como el de la periodista catalana Montserrat Ponsai, quien enfatizó cuánto se le echa en falta a Guayasamín, pero a la vez cuán presente permanece.
También remitió unas palabras Abel Prieto, asesor del presidente de Cuba, Raúl Castro, quien manifestó la alegría de que al artista se le recuerde allí, entre las obras que dejó, «en los espacios donde vivió, amó y creó intensamente».
Asimismo, envió un abrazo fraterno desde La Habana «donde tuvo tantos amigos, empezando por Fidel, el primero».
La presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Kenia Serrano, y el embajador de la isla en Ecuador, Jorge Rodríguez, colocaron una ofrenda floral ante el Árbol de la Vida.
